jueves, 7 de marzo de 2019

ADJUDICACIÓN A UN SÓLO CÓNYUGE DEL PISO Y PRÉSTAMO COMÚN




(“cónyuges” o “miembros de la pareja”, da igual, titulé lo primero porque es más corto)

Veamos: vendiste a tu ex tu mitad del piso (quedándose él con el 100%), siendo la contraprestación para ti la liberación de tu parte de la hipoteca o sea 50.000 (y quedando él deudor por los ìntegros 100.000). ¿Es así?


Es muy importante que distingas las dos clases de derechos: 1ª) reales; 2ª) personales.

Los derechos REALES ( del latín "res" = cosa) afectan a la
cosa y no importa quién sea su dueño. Van detrás de ella, de un vendedor a un comprador, de este a un heredero, de este a un donatario, etc. El típico derecho real es la hipoteca: si no se paga la deuda, se subasta el piso, sin que por ello tenga que preocuparse aquel que ya lo ha vendido porque ya no es suyo.

Los derechos PERSONALES persiguen a
la persona, respondiendo el deudor "con todos sus bienes presentes y futuros". El préstamo es un derecho personal.

En España, el préstamo hipotecario de Bancos (P H) es
a la vez un derecho Real y Personal. Por ello, la hipoteca (derecho real) no tiene que preocuparte si ya vendiste el piso ¿que más te da que lo subasten? Pero el préstamo (derecho personal) sí que te afecta salvo que en la escritura de venta, liquidación de gananciales, disolución de condominio, etc. haya comparecido el Banco para "liberarte". Respondes de la deuda con tus sueldos, pensiones, bienes, etc., tanto con los presentes como los futuros (una herencia sobrevenida, el bingo…) Y así será hasta que el Banco firme la cancelación.

Pero hay una parte buena: si en la escritura de venta tu ex asumió toda la deuda y te liberó de responsabilidad, podrías “repetir” contra ella si te has visto obligado a atender reclamaciones del Banco; es decir hacerle pagar lo que tú has pagado. No olvides que la escritura es un “título ejecutivo” que permite embargar los bienes del deudor.

En cuanto a tu otra pregunta, la respuesta es que el Registro de la Propiedad no se puede modificar si no es por orden de un Juez.


Portada.-Punta Moreiras: Es el top de una ruta senderista que recorre la franja Norte de la casi isla de O Grove, desde porto Meloxo a la villa romana de O Carreiro. Allí verás de todo: playas paradisìacas, ruinas romanas, museos, esculturas al aire libre, la lagoa Bodeira con sus gallinetas pastando a flor de agua... y el acuario-refugio de la fauna apátrida gallega: focas, tortugas y un largo etcétera. Unos 8 kilómetros, pero en liso y playero: apta para criaturas y adictos al sillón-ball. 


viernes, 1 de marzo de 2019

CUBRICIÓN DE TERRAZAS

Pazo La Saleta: árbol extraño. Prometo que es la última de la serie

Pregunta: El tasador del Banco de mi comprador exige que amplíe la superficie registrada del piso, añadiendo la de la terraza, que he cubierto hace años. ¿Es posible?

Respuesta: ¡Claro! Es posible registrar la ampliación de pisos por cubrición de terrazas declarando la edificación por antigüedad mediante certificación de arquitecto o ingeniero técnico (que acredite que lleva cubierta más de 6 años, plazo en que prescriben todas las sanciones urbanísticas). Lo único necesario es que, o bien esté autorizada la cubrición en los Estatutos del edificio, o bien la aprobación en Junta de Vecinos por mayoría de 3/5 (los ausentes no oponentes en plazo de 30 días, cuentan como "sís").
Precaución: El técnico debe incluir en su certificado las geocoordenadas de la ampliaciòn, para comprobar que uno no se ha pasado de la superficie total registrada (piso + terraza).

Vid. Res. DGRN 02/01/2019


Esta respuesta procede del Formulario de Contacto de la web notario Enrique Rajoy Feijóo, colaborador asiduo de Derecho de Galicia, publicándose de forma anónima para utilidad de otras personas con consentimiento del preguntante

viernes, 15 de febrero de 2019

¿COMO PUEDE COMPRAR UN PRE-DIVORCIADO?

Alfombra multicolor de camelias caídas en el pazo de La Saleta


Pregunta.-Aunque estoy en trámites de divorcio, mi esposo y yo hemos vendido la vivienda conyugal repartiéndonos el precio, 100.000 a cada uno. Quisiera comprar un piso para mí sola con ese importe, pero el Juzgado se eterniza por culpa de unos informes periciales y el caso es que me han dicho que, si lo compro ahora, el piso lo registrarán como ganancial. ¿Es así?

Respuesta: Estimada consultante: el principal consejo que le puedo dar es que haga caso a su notario y a su abogado: ellos tienen los papeles a la vista. Lo que yo puedo es darle una “visión de conjunto”, no ceñida al caso concreto que desconozco.

Tiene vd. razón en que mientras no recaiga Sentencia de Divorcio, seguirá vigente la sociedad de gananciales. Pero no debe pensar que está ante una situación binaria, o sea que todos los bienes son o gananciales o no-gananciales, como si hablamos de blanco o negro o de par/impar. Por el contrario los bienes, constante sociedad de gananciales, podemos situarlos en una multiplicidad de situaciones jurídicas de las que elegiremos la que más nos convenga. Estas son  las más importantes:

1ª.-Gananciales.-Los bienes adquiridos por un esposo o ambos expresando en la escritura que se hace “para la sociedad de gananciales”, se registran con esta indicación (gananciales) y todos los actos de disposición (vender, hipotecar…) o actos de administración (dividirlos, construir pisos, alquilarlos…) sobre ellos deben otorgarse por ambos esposos. Dado lo que me cuenta, no creo que vaya a declarar lo que compre como “ganancial”. Así pues, descartado.

2ª.-Probados.-Sí se acredita con “prueba documental pública” (o sea, judicial o notarial) que el bien es privativo, a pesar de estar vigente la sociedad, como tal (privativo) se inscribe. Sería el caso de que, por ejemplo, en la Sentencia de Divorcio le adjudicasen a vd. el piso que ya hubiese comprado. O, por ejemplo si un padre le dona a un hijo 100.000 euros mediante un cheque que se testimonia en la escritura de donación (prueba pública) y acto seguido el hijo compra un piso con este mismo cheque. Como tampoco es el caso, descartado.

A partir de aquí, puede interesarle alguna situación del bien:
3ª.-Unipersonales.-En este caso vd. compra “sin expresar que adquiere para la sociedad de gananciales”. Estos bienes se inscriben exclusivamente a nombre del adquirente (¿vd?) y están en una especie de situación de pendencia, porque aún no se sabe si acabarán como privativos o gananciales. En tales bienes, los actos de administración (dividirlos, construir pisos, alquilarlos…) los realiza exclusiva y libremente el cónyuge titular (¿vd.?) sin  ninguna intervención del otro. Pero para los actos de disposición (venderlos, hipotecarlos…) necesitaría el consentimiento del otro cónyuge, pues regiría la “presunción de ganancialidad” del art. 1361 del Código Civil, es decir, mientras que no se pruebe que el bien es privativo (por la confesión en escritura de su esposo, Sentencia de Divorcio, etc… o sea una “prueba pública”).
De todas formas, si opta por esta modalidad, conviene que en la escritura se consigne que “sin perjuicio de la presunción del art. 1361 CC, el comprador hace constar que el precio de esta venta le viene del precio de la venta del piso…, efectuada conjuntamente con su esposo y habiéndose liquidado el precio al 50%, por lo que a la mayor brevedad posible se propone efectuar la prueba de la privacidad del bien adquirido”. Tendría que recordar al abogado que en el convenio anexo al Divorcio se incluya el reconocimiento de esta propiedad como privativa suya, lo que no parece disparatado si han repartido de mutuo acuerdo los fondos que me dice. Ah,  y comuníquele, o mejor anticípele, la operación a su “ex” por burofax.

Las situaciones siguientes son las más interesantes:
4ª.-Confesados: En estos bienes consta la “confesión” del otro cónyuge (el no-comprador) de que han sido adquiridos exclusivamente con recursos del comprador, a nombre del cual se inscriben. En este caso el comprador (¿vd.) desde el minuto uno, puede realizar toda clase de actos de administración y/o de disposición. Y ello sin perjuicio de que la Liquidación de la Sociedad de Gananciales siga en el juzgado “per secula seculorum” y no se perjudica a ninguna de las partes. Si existe algún tipo de encono, basta que el “confesante” efectúe por si solo la confesión en cualquier notario, facultando al adquirente para consignarla en su nombre en la escritura.
Por lo mismo, puesto que ya han llegado a una especie de liquidación parcial en la práctica de la sociedad de gananciales (con el reparto de ese precio) no parece muy difícil obtener esa confesión. A veces es bueno que intermedien los abogados.
Esta confesión se debe reiterar en el convenio regulador del Divorcio suscrito por ambos.

5ª.-Privados: Que no “privativos”, hablo de totalmente privados. Basta que los dos cónyuges o sus abogados o representantes se personen en cualquier notario y pacten el Régimen de Separación de Bienes para lo futuro; a partir de ahí cada uno podrá disponer y hacer lo que quiera con lo que vaya adquiriendo. Ello no prejuzga la situación anterior de la “sociedad de gananciales en liquidación”, que puede seguir liquidándose en el juzgado per secula seculorum y alegando cada uno de los ex-esposos lo que crea conveniente. Más o menos dirá “Pactan que, a partir del día de hoy, regirá entre ellos el Régimen de Absoluta Separación de bienes, pudiendo cada uno de ellos adquirir y disponer de los que le convenga. Ello sin perjuicio de las acciones tendentes a obtener la disolución del matrimonio por divorcio y de la liquidación de la sociedad de gananciales, que se lleva ante el juzgado nº 7 de Castroforte de Baralla, ni afectar a la situación relativa y/o derechos de ninguna de las partes personadas en dicho procedimiento”. Al módico precio de 40 o 50 euros, problema solucionado; conste que a ambas partes les interesa y, si no lo pueden hacer directamente, pueden nombrar abogados o terceros que les representen.

6ª.-Ajenos: presiento por lo que me dice que entre vd. y su esposo existe cierta contenciosidad o que tienen hijos menores; si no fuera así y estuvieran de acuerdo en los asuntos económicos, no hay que esperar ni un segundo para divorciarse: basta presentarse ambos o sus representantes en un notario, y el divorcio estará listo en cosa de un par de días a un coste que, si no hay cuantías importantes, no suele exceder de 200 o 300 euros.
En tal caso, ya no existiría vínculo entre vds. y los bienes respectivos serían ajenos.

Es desaconsejable usar un testaferro; se generarían IRPF por la transmisión, aparte de que por imperativo de la “ley del blanqueo” el comprador debe acreditar la procedencia del dinero con que compra así como los efectos que utiliza y de donde le salen (cheques, transferencias…).

Pero ya le digo que el consejo bueno es que confíe en su notario y/o abogado.


Post data: ¡OJO! MATRIMONIOS ESTABLES TAMBIÉN: Descontado es decir que estos procedimientos sirven también para constatar la privacidad de determinados bienes sin prescindir de la sociedad de gananciales y sin ser obligatorio que el matrimonio esté pasando por un mal momento (espero haber respondido a tu pregunta).

Sobre los "bienes confesados" (aquellos en que un esposo "confiesa" que son propiedad del otro, registrándose a nombre exclusivo del favorecido por la confesión), hay que destacar que en Galicia carecen del inconveniente que afecta a esta clase de bienes en el Derecho Común: la necesidad de que los actos realizados después de la muerte del confesante sean ratificados por sus herederos forzosos (hijos). En Galicia es innecesaria dicha ratificación conforme a la doctrina DGRN de 16/10/2003, ya que no existe la categoría de los "herederos forzosos", reconociendo la ley únicamente derechos crediticios a determinados parientes.

viernes, 8 de febrero de 2019

MISCELÁNEA.-REPUDIACIÓN, SEPARACIÓN, PRECARIO, ERROR, ENERGÉTICA...

Pazo La Saleta
He seleccionado estas preguntas de las que han llegado a los cuestionarios Derechode Galicia (241881.blogspot.com) o http://notariarajoy.com/, ya que me han parecido de interés general

Pregunta.-Me reclaman deudas de mi madre ¿puedo renunciar a su herencia aunque mis hermanos han tramitado la Declaración de Herederos a su favor y al mío? ¿Coste?

Puede renunciar la herencia en cualquier momento, siempre que no la haya aceptado expresa o tácitamente; la existencia de una Declaración de Herederos abintestato o de una Liquidación del Impuesto de Sucesiones no es inconveniente para ello. Basta presentarse en el Notario y renunciar: el coste son unos 50 o 60 euros. A partir de ahí, simplemente tendrá que exhibir la renuncia a cualquiera que le reclame deudas hereditarias: vd. ya no será “continuador de la persona” de dicha causante ya fallecida, que es en lo que consiste ser su heredera.



Pregunta.-¿Cómo hacer “separación de bienes”? ¿Coste?

Lo único que tienen que hacer es comparecer ambos esposos ante notario y firmar las capitulaciones, con lo que en el futuro, las deudas que a uno puedan imputarse, no repercutirán al otro; y los bienes que uno compre, no beneficiarán al otro (salvo que voluntariamente uno avale al otro o se compre “a medias”, pero no forzosamente como  suceden el régimen de gananciales). El coste no suele exceder de los 60 euros y se las harán en un periquete. Después deben  presentar las capitulaciones al Registro Civil donde esté inscrito el matrimonio, que consiste en depositar allí la copia que le han dado en el notario, una vez firmadas. Es un trámite hiper sencillo, pero si no les viene bien hacerlo en persona, puede encargarlo en la Notaria, que le cobraría por el trámite.

No hay mucho más.



Pregunta.-El vendedor me pide quedarse un par de meses en el piso para la mudanza. ¿Debo aceptar?

Son frecuentes estas cláusulas de permanecer unos días o meses en “precario” en la finca vendida, para acabar el curso, hacer la mudanza, etc. (escriban esa palabra en la escritura “precario”: quiere decir que el precarista habita la finca sin ningún título: no es arrendatario, ni usufructuario, etc.). Requieren algo de confianza en la persona a quien se concede, pues, si llegado el día, el precarista no se va por las buenas, hay que echarlo por las malas, o sea por el juzgado, lo que dada la proverbial lentitud de la Justicia puede ser un problema. Algunos Bancos se echan para atrás a la hora de dar la hipoteca. En fin, como en todos los negocios, no queda más remedio que guiarse del olfato.


  
Pregunta.-El notario se ha equivocado en la escritura con el número del Registro y el del Catastro. ¿Tiene arreglo?

Mire, por desgracia los humanos erramos más de lo que quisiéramos y a veces uno se alegra de no ser médico y amputar la pierna sana a un paciente.
Lo que le preocupa creo que no tiene mayor importancia, pues las escrituras se comunican al Registro y al Catastro y esos errores siempre se aclaran, permaneciendo garantizada su compra por la presentación telemática. Lo más adecuado es esperar a que esté “de vuelta” del Registro la copia de su escritura, pues es la parte exterior de la escritura, la que vd. tiene a la vista (hay otra que es la matriz donde está su firma, a cargo del notario primero y luego del Estado). Una vez tenga todo en su mano, el notario pondrá en ambas (matriz y copia) una “diligencia subsanatoria” idéntica en la que aclarará que el número de finca es tal, y la referencia catastral es cual, en vez de la errónea, como resulta del resto de la escritura. Y ya está, en las posibles copias futuras ya saldrá siempre la referencia buena.  El notario informará al catastro del error, no le quepa duda: ya verá como el año que viene aparece el IBI a su nombre.


Pregunta. ¿Hace falta la Energética para la venta de un hórreo habitable? ¿Coste y plazo para obtenerla?

El Certificación de Eficiencia Energética es un requisito muy conveniente para el vendedor, ya que por su ausencia le pueden sancionar con hasta 6.000 euros, quedando más segura la escritura si se consigna. Lo puede expedir un ingeniero o arquitecto técnico que son muy competitivos, por lo que en internet se encuentran ofertas sumamente económicas y rápidas.
No me parece prudente opinar sobre si estaría exceptuado un “hórreo habitable”: lo que seguro que lo está es todo lo que mida menos de 50 m2.





¿QUÉ HACER EN GALICIA UN DÍA TRISTE DE FEBRERO?

Podemos responder a lo Monty Python, vale, comer cocido. Pero que se puede…, vale, comer centolla. Pero que…, vale comer lamprea. Pero es un hecho universalmente admitido que los lectores de Derecho de Galicia tienen gustos sublimes y espirituales, por eso te voy a sugerir que te animes a visitar los Pazos que conforman la Ruta de la Camelia.
Hoy toca La Saleta, en lugar de Sobreira,2, Meis (Pontevedra). Im-pre-sio-nan-te.



Debe su nombre a la capilla dedicada a la Virgen francesa de La Salette, un pueblecito de los Alpes. Esta Virgen, precursora de la de Lourdes y todas las demás aparecidas a lo largo de un siglo XIX de hiperactividad epifánica, tuvo el rasgo inefable para el que esto escribe de ser una “Virgen humorista”. El caso es que la Virgen, resplandeciente de luz y belleza comenzó a soltar un discurso muy complicado a los habituales humildes pastorcillos, dos, niño y niña. Ellos, cara de higo, no pillaban nada. “Ah –exclamó la Reina de los Cielos--, ahora lo entiendo. Vosotros habláis el patois, no entendéis el francés de París”. Y tuvo la santa paciencia de traducirles todo al patois, el dialecto local.



Erigió la capilla de La Saleta el capitán Cardecid, dueño a la sazón de este y otros pazos (click aquí). El capitán ejerció diversos gobiernos regionales en Cuba, donde participó en el gran proyecto para blanquear la colonia.  Abolida la esclavitud se dieron cuenta que la población cubana tenía la piel muy oscura y se pensó que sería buena idea enviar 50.000 esclavos gallegos como fin de fiesta para que, dada su fogosidad, contribuyeran a aclarar el panorama local. Calientes pero sumisos. Ya sólo en el viaje, de 1.800 perecieron 400; y así sucesivamente el hambre, y quizás lo otro, fue haciendo presa en nuestros antepasados. El gobernador general Concha permitió el regreso de los supervivientes; la experiencia dejó huella no sólo en el tono de la piel caribeña, sino en el idioma, puesto que el criollo incluye muchos términos gallegos como “botar”, por echar, “he botado a mi novio”.


El pazo y la capilla pasaron luego a los boticarios Feijóo, don Ubaldo y don Perfecto, dueños de Ravachol, el famoso loro pontevedrés.  Va, no sé quien sería dueño de quien. Ravachol era un loro que no solo pronunciaba palabras, sino que conversaba. Interactuaba. ¿Quieres unos cacahuetes? No, que tengo gastritis ¿no tendrás bicarbonato? Como sería la cosa que llegó a actuar en una obra de teatro. Pertenecía a una familia de “loros mágicos” que escaparon de los galeones de América que se iban a pique en el estrecho de Rande, acosados por la armada Anglo-holandesa. Según cuenta el Padre Sarmiento los ravacholes de Pontevedra conversaban en gallego, aturdidos por el habla de las vendedoras que ponían sus puestos en la Plaza de Abastos. En Pontevedra aun se celebra el entierro de Ravachol, el último de la saga randeira, aunque hay algo… algo… Va, que no se te escape, Jacques, joder. Se me escapa, se me escapa… ¡se me escapó!: creo que sé dónde queda el último loro mágico, quizás tenga cientos de años. Cuando paso en bici frente a cierta casa siempre nos echamos unas parrafadas (¡Madrileño!, ¡Tu puta madre!, ¡La tuya!). No voy a decirte el sitio exacto para que vayas y lo secuestres y te forres, sólo que es por la carretera de Campo Lameiro.


Por fin, La Saleta fue comprada por el matrimonio inglés Gimson que, de escala crucerista en Vigo, quedaron deslumbrados por tanta belleza. Allí se vinieron y encargaron a la paisajista Brenda Colvin, nacida en la India, la creación del fabuloso jardín botánico que allí tenemos, unos de los más singulares de España según la UNESCO. Doscientas variedades de camelias y no sólo, brezo, alcanfor, madroño, y más y más, no me cabrían en este post. Jardín Inglés, algo insólito en un Pazo: naturaleza en apariencia libre, pero bajo control: como el Parlamento británico. Los vecinos casi lo toman por asalto: llegaron a la conclusión que esos miles de árboles y plantas tenían que ser psicotrópicos o narcolépticos: los guiris habían arrancado las viñas para hacer el jardín. En algunas zonas de las Rías Baixas persiste una mentalidad binaria: sólo hay dos cosas que dan dinero, el vino o lo otro. Si no es el vino, tiene que ser lo otro.


La parca cortó el hilo de la vida de los Gimson y la propiedad pasó Blanca y Silvia Rodríguez Coladas, madre e hija, que te guiaran durante la visita (2 horas, click aquí) mostrando tanta pasión que es imposible que no te enamores de este lugar. A pocos sitios en Galicia, y mira que Jacques es curioso, les cuadra tanto, como a este, el calificativo de “mágico”.



Para los Sanchos Panza, acompaño unas fotos de las cataratas en el vecino parque natural de A Barosa (click). Vuestras sensibles pituitarias captarán sin duda el olor a cocido que exhalan estos muiños, hoy furanchos. Yo, me quedo con los Quijotes.

lunes, 28 de enero de 2019

PISO DE UN ESPOSO PAGADO POR LOS DOS

BODA GALLEGA.-SOUTOMAIOR



Este es un tema sobre el que llueven las preguntas, señal de que las respuestas resultan muy espesas. A ver si esta vez estamos más finos:


Uno de los esposos, (hablaré de "el patriarca", por simplificar), es dueño en solitario de un piso, bien porque lo ha comprado de soltero, bien porque en la escritura de compra su esposa ha “confesado” que era propiedad de su marido; después, las cuotas de la hipoteca de ese se piso se van pagando a lo largo de los años con fondos gananciales.  La esposa percibe un riesgo y se hace preguntas

La respuesta es “hay que hacer distinciones”.


Una primera distinción es si estamos ante una comunidad de gananciales viva o muerta. Si está muerta (en derecho “disuelta”) por fallecimiento, divorcio, etc., lo que procede es liquidarla, y una de las partidas más importantes que el cónyuge “aprovechado” (o sus sucesores) tienen que aportar al reparto es “el importe actualizado de las cantidades pagadas por la sociedad que fueran de cargo sólo de un cónyuge”. O sea que estos desvíos hay que compensarlos; la contraprestación puede muy bien ser “medio piso para cada”, dinero u otros bienes.

El peligro real es cuando la comunidad está viva y activa: el patriarca podría vender o hipotecar su bien, arramblar con el dinero y luego quedarse en aparente insolvencia, por haberlo dado a una nueva pareja, hijo de ella, etc. La liquidación, producto de un futuro divorcio, pongamos por caso, podría ser ilusoria: 0 dividido entre 2, igual a 0.

Partimos, así pues, ante una sociedad de gananciales viva y activa, con ambos esposos en modo “comer perdices”. Pero una llamita de preocupación fulgura a veces en los insomnios de la esposa. Aquí viene la “distinción” más importante: Si el piso va a ser la vivienda o el domicilio conyugal, existirá de todas-todas una importante protección. Y si no, no.

*Si es el domicilio conyugal (da igual que sea propiedad de él, de ella o de los dos):

--Que pasa si hay separación, divorcio, etc.: El juez asigna su utilización a uno cualquiera de los dos esposos teniendo en cuenta “el interés familiar más necesitado de protección”, puede ser propiedad de él y asignárselo a ella, o viceversa. En el 90% de los casos se asigna al elemento femenino (por eso es más cómodo hablar de “patriarcas”);

--Que hay que hacer para venderlo, hipotecarlo, etc.: Tienen que firmar los dos esposos, el dueño y el otro. Si no, no se puede (1320 Código Civil).

*Si no es el domicilio conyugal: eso es otro cantar; cada uno hace lo que quiere con los suyo y no se lo pueden quitar.


Vale. El piso ha dejado de ser el “domicilio conyugal” porque nos hemos mudado a un cómodo pareado y, aunque nuestro matrimonio está en modo “ingestión de perdices”, queremos acabar con esa sombra de preocupación que nubla nuestra felicidad. ¿Qué podemos hacer?

*Aportación a la sociedad conyugal (convertir en ganancial un piso privado): La ley dice que la transmisión está exenta, pero Hacienda interpreta que sólo se refiere a las transmisiones onerosas (a cambio de algo: impuesto de ITP); pero que si es gratuita hay que pagar impuesto de Donaciones (ISD). En estos casos de pago de cuotas con fondos gananciales, sin problema, no cabe duda de la onerosidad. Se podría expresar así: (“…en contraprestación a la financiación efectuada con cargo a fondos gananciales del préstamo para la adquisición del piso 2º de la calle del Pez, don… aporta a la sociedad de gananciales el piso….: efectuándose la liquidación definitiva del crédito surgido en el momento de la disolución del matrimonio…” –o algo así, habría que ver papeles-).

-Mala noticia: Hacienda aplica al transmitente desde el año pasado el concepto “ganancia patrimonial” en IRPF por la transmisión (19%, 21% o 23% sobre la “ganancia”, o sea la diferencia entre el valor de adquisición y el de transmisión de esa mitad del piso).

-Buena noticia: Si vd. vive en una comunidad, como la gallega, que admite el “pacto sucesorio” entre esposos; en estos casos no se aplica IRPF ni fiscalidad autonómica.

Al posible coste fiscal hay que sumar notaría y registro, 600 o 700 euros en un piso de valor moderado.

*Plan B.  Estamos en que se trata de evitar que el patriarca haga de su capa un sayo y venda por si solo la propiedad a su nombre –no domicilio- adquirida con fondos gananciales. Podría evitarse aportándola a la sociedad de gananciales, pero va el patriarca y se pone nervioso con eso de pagar IRPF y nos amenaza con su vara de nardos. Un plan B podría ser aportar sólo un poquito de propiedad  (un 2%, un 5%), con lo que el objetivo –necesidad de firma de ambos esposos para vender o hipotecar- se cumpliría, pagando tan sólo un poquito de IRPF. Por supuesto, la contabilidad definitiva de todos los dineros invertidos se haría a la disolución de la Sociedad de Gananciales, por muerte, divorcio, separación, etc.

Y fueron felices y comieron...

lunes, 21 de enero de 2019

CONCURRENCIA DE HIJOS DE HERMANOS E HIJOS DE MEDIO HERMANOS

Ahora me ha salido una foto más decente... (*)

ABINTESTATO: CONCURRENCIA DE HIJOS DE HERMANOS E HIJOS DE MEDIO HERMANOS

Me abstendré de promover ninguna de las dos posturas: ya el maestro Lacruz señaló que las dos posiciones tienen un apoyo jurídico razonable. A saber:
Una: Que los hijos de hermanos de doble vínculo llevan doble porción que los de vínculo sencillo, se basa en el 955CC (establece que los colaterales hasta el 4º sucederán sin preferencia por razón del doble vínculo “no habiendo hermanos ni hijos de hermanos…”, de donde se deduce que “habiendo hijos de hermanos”, estos llevan doble porción),  interpretación que es la jurisprudencial según la STS de 17/01/1895, única existente;
Otra: Que heredan, todos, por partes iguales, sin ninguna distinción basándose en el 927CC que, en sede de representación sucesoria (o sea, para regular la concurrencia de hermanos con hijos de hermanos), dice que los hijos de hermanos, sin concurren solos “heredarán por partes iguales”; y, en el 949, que sólo habla de “hermanos”, a la hora de adjudicar doble parte a los de “padre y madre” (o sea: que no cita a los sobrinos).
Así pues estas notas solo pretenden ser un ayuda-trabajo a quien se enfrenta al tema, esperando que estas u otras que obtenga por su cuenta le ayuden a formarse una opinión.

Analizaré la jurisprudencia del Tribunal Supremo (A), la doctrina científica (B), la posible postura de la DGRN –que no existe, por ser materia jurisdiccional- (C) y, por último, la perspectiva del Derecho de Galicia (D).

A.-La jurisprudencia del T.S. es clara: La Sentencia de dicho alto tribunal de fecha 17 de enero de 1.895, única existente, aplica la regla de que los sobrinos de doble vínculo toman doble porción que los de vínculo sencillo (regla doble/doble) ya que el art. 955Cc dice que "la sucesión de estos colaterales -los que no sean ni el cónyuge supérstite, ni hermanos ni hijos de hermanos...- se verificará... sin preferencia entre ellos por razón del doble vínculo". No hay preferencia por doble vínculo para los colaterales que no se mencionen en el 954; pero el 954 sí menciona a los “hijos de hermanos”, ergo, para estos sobrinos si es de aplicación la regla doble/doble. Por aquí, no hay mucho más que rascar.
A destacar la sencillez de esta interpretación pues es también la única que puede extraerse del examen estricto de la sección 3ª (cap. IV), "De la sucesión del cónyuge y de los colaterales".

B.-La doctrina en general, se decanta también por la regla “doble/doble”. Me apoyaré (mejor dicho “fusilaré”) la magnífica recopilación que dedica al tema la profesora de Derecho Civil de la URJC doña María Núñez Núñez (La sucesión intestada de los parientes colaterales, URJC, Madrid 2007). De donde:
-Opinión mayoritaria (Sánchez Román, Villagómez Rodil, De Castro García…): “…división in capita, pero tomando doble porción los sobrinos hijos de hermanos germanos que los sobrinos hijos de hermanos consanguíneos o uterinos…" Significa que la igualdad del 927, lo es por contraste al Derecho de Representación (que posibilita la desigualdad), dado el tenor literal del artículo y su ubicación en la sección 3ª del capítulo III "De la representación"; pero sin meterse futuristamente en las diferencias entre los germanos y los unilaterales. Mejor expresado estaría por cabezas, o, como dice el maestro "in capita".
(Ved los que estáis preparando un trabajo lo bien que podéis quedar si usáis ese palabro, “hermanos germanos”. Aclarad que no se trata de alemanes).
-Doctrina antigua (también se inclina por la regla del doble/doble.-Clemente de Diego, Manresa…: “El 954CC (lo) dice claramente… esa preferencia debe ser tenida en cuenta cuando suceden sobrinos solos”.
-Scaevola: “…el hijo germano recibirá doble porción, como expresamente ha declarado la sentencia de 17 de enero de 1.895…”
-Roca Sastre, en base a la misma y tan repetida Sentencia concluye que “…concurriendo solamente hijos de hermanos y de medio hermanos, aquellos tomarán doble porción…”
-Sostienen el mismo criterio Guillarte Zapatero, De la Cámara, Albaladejo, Diez-Picazo, etc.
-De la doctrina en la Red, hay que destacar el respetado blog “Iuris prudente”, que en su post “La sucesión de los colaterales. Algunos casos dudosos y otros que no lo parecen tanto”, cita la tan mentada STS “a pesar de que el 927 hable de heredar por partes iguales”, “sin embargo el art. 955 interpretado a sensu contrario, permite concluir que se aplica la regla del doble vínculo a todos los colaterales que no se mencionan en el art. 954, argumento que es preferente para el Tribunal”.
Opinión discrepante:
-La doctora que he elegido como faro sólo encuentra una, la de Vattier Fuenzalida, que dice que la regla del “doble/doble” no casa bien con el principio de igualdad “que impone el marco constitucional”.

C.-La posible postura de la DGRN.-Por lo dicho, no existe; pero sí respecto a una institución parecida, en que existe un doble fallecimiento, el Derecho de Transmisión (heredero que muere sin ejercitar el derecho a aceptar o repudiar –ius delationis-, por lo que ese derecho pasará a sus herederos. Digamos, por simplificar abuelo –X-, hijo –Y- y nieto –Z-. Matamos a X y luego a Y). La STS de 11/09/2013 estableció que existe una única sucesión, es decir que Z hereda directamente a X, con lo que legitimarios o legatarios de Y quedan fuera, muy en especial el cónyuge viudo. La DGRN recogió esta doctrina legal en múltiples resoluciones. Sin embargo, en sus Resoluciones de 26/07/2017 y 22/01/2018 la doctrina gubernativa se aparta de la jurisprudencial (¿) y establece que todos los llamados a la herencia de Y tienen derecho a su parte en la herencia de X. Si ahora recobra influencia la herencia del transmitente, ello parecería apoyar la tesis del doble/doble en el caso que nos ocupa.

D.-La perspectiva del Derecho de Galicia.-Habrá que tener en cuenta la derogación efectuada por ley 2/2006 del antiguo art. 152 de la ley/1995 “La sucesión intestada se regirá por lo dispuesto en el Código Civil…” A partir de la reforma de 2006 la sucesión intestada se rige por la ley gallega “de acuerdo con lo establecido en las secciones 1ª, 2ª y 3ª del capítulo IV del libro III del Código Civil” -267LG-. El capítulo IV si regula el derecho de representación pero, en relación a la regla del doble/doble hay que recordar que los partidarios del reparto igualitario se basan en el art. 927CC (capítulo III, inaplicable en Galicia); y los partidarios del doble/doble se apoyan en los arts. 949, 955 y 954 (capítulo IV, vigente desde 2.006 en Galicia). Más allá de esas consideraciones que quizás sean casuales pues creo que el 267 solo pretende apartar la posibilidad de existencia de herederos por “derecho propio”, la equiparación de todos los sobrinos parece incompatible con nuestra institución social típica, la “compañía familiar”, grupos de parientes, a veces de varias generaciones, que explotan un coto lechero o de  carne. Puede parecer injusto que los hermanos “unilaterales” tengas más tíos que los “germanos” (je), ya que comerían a dos carrillos de dos ramas parentales. En la práctica, se hacen con seis abuelos, frente a los cuatro tradicionales. Quizás en este terreno se vuelva en contra el argumento “constitucional” de la igualdad.

Y, siguiendo la moda, digo: aquí lo dejo.



*Foto de portada: La casa familiar en praza do Toural, nº 7, Santiago. En ella nacimos casi todos y muchos estudiamos oposiciones: las mesas aún muestran agujeros de los codos. La ventana a la que asoma Torrente da a la sala en que preparé hasta tres, Técnico, Notario y Registrador; de la última quedé a medias y por eso a veces se me va el cuchillo. La verdad es que a menudo se me iba el tarro a Torrente, Valle o Cela que leía en la librería del bajo donde teníamos forfait, una afección que me ha perjudicado de por vida. El cartel procede de un homenaje municipal al librero, tributado el día de su jubilación. Ahora es un establecimiento de souvenirs jacobeos.

jueves, 17 de enero de 2019

LA ENTREGA DE LOS LLAMADOS "LEGADOS"


Leyenda santiaguesa: si retiras la mano, sale un olor nauseabundo.
 Yo no creo eso, para suceder, sucede


¿HAY QUE ENTREGAR LOS PRELEGADOS?

Por Jacques Millot
Los legados no existen. Nuestra ley, a pesar de contener una regulación íntegra del fenómeno sucesorio, no cita en ni una sola ocasión el sustantivo “legado” y si aparece una sola vez, como verbo (“lega”) es para indicar su sinonimia con el verbo “ajudica”. El vocablo equivalente, que no idéntico, de lo que el CC denomina  “sucesión a título particular” o “legado” es, en nuestro derecho el de “adjudicación de bienes y derechos determinados” (273LG). Sin embargo, El sueño de la razón produce monstruos, como decía Goya, y, una cierta labilidad psíquica de los notarios gallegos (consecuencia de años de chapatoria del Código Civil, mea culpa, mea máxima culpa) los lleva a salpimentar sus testamentos con la palabra legado, legado, legado… Con la perversa consecuencia de que los registros públicos responden: entrega, entrega, entrega, citando sin dudar el 885CC a pesar de responder a principios jurídicos muy distintos. Digamos que sufren una afección similar. Sin embargo, nadie duda que los gallegos puedan hacer adjudicaciones particionales a todos, a alguno, o a uno de sus herederos, los cuales, acreditando los consabidos certificados de defunción y de ultimas voluntades, pueden posesionarse y registrar sus adjudicaciones con absoluta independencia unos de otros. O sea, unos sí, y otros no, como los pimientos de Padrón.

El problema está en el palabro inexistente: “legado”. Según se utilice o no, la magia cambia. Jacques sería partidario de un automatic translator y que todos leyésemos lo que este significa del Padornelo pacá: una adjudicación de bien o derecho determinado.

Con los mismos principios y las mismas normas, la materia se aborda con corrección en Catalunya (y la DGRN aplica con gran rigor jurídico la normativa catalana). En esencia, el adjudicatario de bien determinado (¡aunque le llamemos legatario!) puede ocupar por su propia autoridad la cosa legada, tanto si está autorizado por el testador, como si es a la vez heredero (prelegado). En el último caso, porque asume la obligación de responder de las deudas hereditarias, posible deuda legitimaria incluida, con su propio bolsillo.

Es evidente que la función de la “entrega” en el derecho común (recordemos que el CC no es “fuente” del derecho gallego) es facilitar el control de sus derechos por parte de los herederos forzosos de 2/3, así como valorar el pago de las deudas sociales. En nuestro derecho, a los acreedores -a todos los efectos legales- de legítima se les concede el derecho de pedir fianza o aval bancario, si quieren -231LG-. Y nada más.

Por eso, la obligación o no de “entrega de posesión” depende de la libérrima voluntad del testador, que no está “forzado” a nada. Puede dejar heredero/a de todo a su cónyuge y de nada a sus hijos; y aquel/lla tomar posesión sin “entrega”, lo más corriente. Puede dejar heredero a un hijo sí y a los demás no, y aquel hacerse a si mismo la “entrega”. Puede dejar heredero a un extraño que se auto-entregará los bienes, en detrimento de hijos. Puede lo más y puede lo menos. Puede adjudicar un bien determinado (“legado”, dicho con pinzas) y “autorizar a tomar posesión por sí” al beneficiario. Y puede, nombrar heredero al adjudicatario de bien determinado, al estilo gallego (273LG ¿pre-adjudicatario?), o llamarle “prelegatario” al estilo catalán (427.22 CCC), lo que viene a ser lo mismo y por los mismos motivos: uno y otro, el gallego y el catalán, pueden tomar posesión del bien por la libre voluntad del testador. La condición, en uno y otro caso es que el preadjudicatario o prelegatario acepte la herencia; la suya; da igual que existan otros herederos que no acepten o no quieran hacer la “entrega”.

 La aceptación de herencia por parte del prelegatario (el pre-adjudicatario gallego) es indisociable de la facultad de autoposesión: estamos en un capítulo dedicado a la herencia y sería una fuente de fraude si pudiera posesionarse, sin más de la adjudicación a título particular del testador, sin hacerse a la vez responsable solidario de la sucesión universal de una persona, créditos legitimarios y avales de los mismos incluidos. Es decir, repudiando la herencia y aceptando la "adjudicación de bien determinado".

La materia está muy bien desarrollada en la Res. DGRN de 16 de marzo de 2.017, relativa a una legataria y también heredera (prelegataria), existiendo además otro heredero. Resuelve en suma que “Por los razonamientos que anteceden, en tanto no se acredite la aceptación de la herencia por parte de la favorecida por el legado o el consentimiento de la coheredera, no podrá aquella inscribir la adquisición de finca legada en el Registro de la Propiedad” (D.C. de Catalunya). Nótese que es alternativa: o aceptación de herencia por parte del “único” prelegatario o consentimiento de “todos” los coherederos.

Lo criticable es que todo el rigor jurídico que la DGRN despliega en su análisis del derecho catalán, se vuelve pereza mental cuando se enfrenta al gallego.  Su Resolución de 19/04/2017 (que resuelve un caso de pacto sucesorio de mejora proindiviso en bienes gananciales) contiene uno de esos obiter dicta que te dejan flasheado, como si todo tu cerebro se convirtiese en un vivo resplandor. Señala que, puesto que la ley gallega no regula el “legado”, pues ¡ala!, se aplica en Galicia “toda la regulación del Código Civil en materia de legados”, entrega incluida. Da igual que la LG contenga una regulación integral del fenómeno sucesorio; que se faculte la disposición de bienes y derechos determinados, cuya “entrega” (adjudicación) realiza el propio testador al pre-adjudicatario cuya herencia éste acepta; que el Código Civil no sea fuente del derecho gallego; que en materia sucesoria la Ley de Galicia carezca del más mínimo “defecto”… El derecho gallego se integra con el derecho gallego (arts. 2.2 de la Ley Civil y 38 del Estatuto de Autonomía) y no creo que sea dudoso que el testador puede hacer adjudicaciones de bienes determinados al heredero y este auto-entregárselos a su fallecimiento. Y puede hacerlo en dos fases: Una, al principio del testamento, determinando el bien (aunque le llame “legado”); otra, al final, nombrándole heredero (aunque le llamemos prelegatario). Pero la DGRN no opina así y entiende que, si una institución no existe, significa que si existe y que se rige por leyes foráneas.

 Con la misma lógica, concluiremos que, puesto que el derecho de Galicia no regula el heredero forzoso de 2/3, en Galicia debemos contar con los tales. O que, puesto que el Derecho de Galicia no prevé la legítima de los ascendientes, esta se rige por el Código Civil. O que, como en las sucesiones gallegas no hay lugar a reversión ni reservas, quiere decir que sí, que hay lugar, y que la materia se rige por el Código Civil… Jacques propone una interpretación aún más fantástica: puesto que en el Codi de Catalunya no se regula la sociedad de gananciales entre sus diversas formas de sociedad conyugal, significa que la materia se rige por el Código Civil. Podría ser toda una experiencia.

A veces, las palabras las cargas el diablo; ya dijo Mac Luhan que el medio es el mensaje. Si hablamos de “legados al heredero” esa palabra, “legado” se hincha, crece como un globo de gas, se expande e introduce todo un Código Civil a bordo del testamento de una abuela de Castroforte de Baralla. Cuyos huesos de removerían en la tumba si se enterara de lo que implica la “entrega” a la afillada que la ha cuidado en su senectud.

“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Juan 1.14)


La casa petrucia en rúa do Toural, nº 7, Compostela. En la ventana a la que asoma Torrente me pasé años de chapatoria de oposiciones. A Valle-Inclán, el del bastón, no tuve el placer, pero si otro Enrique Rajoy (Leloup), que fuera catedrático de Civil hasta que Franco lo echó; y cuya tesis, en 1911, había versado sobre ¡Los Pactos Sucesorios en la sucesión de Galicia! Obsesión familiar. Mantenía tertulia con Valle en el café Derby y, como  el pobre, tan aristocrático, no tenía Pazo propio, inició una cuestación para regalárselo. La Guerra Invicil acabó con aquel mundo y con muchas cosas más.