jueves, 17 de enero de 2019

LA ENTREGA DE LOS LLAMADOS "LEGADOS"



Rua do Toural, nº 7, la casa petrucia

¿HAY QUE ENTREGAR LOS PRELEGADOS?

Por Jacques Millot
Los legados no existen. Nuestra ley, a pesar de contener una regulación íntegra del fenómeno sucesorio, no cita en ni una sola ocasión el sustantivo “legado” y si aparece una sola vez, como verbo (“lega”) es para indicar su sinonimia con el verbo “ajudica”. El vocablo equivalente, que no idéntico, de lo que el CC denomina  “sucesión a título particular” o “legado” es, en nuestro derecho el de “adjudicación de bienes y derechos determinados” (273LG). Sin embargo, El sueño de la razón produce monstruos, como decía Goya, y, una cierta labilidad psíquica de los notarios gallegos (consecuencia de años de chapatoria del Código Civil, mea culpa, mea máxima culpa) los lleva a salpimentar sus testamentos con la palabra legado, legado, legado… Con la perversa consecuencia de que los registros públicos responden: entrega, entrega, entrega, citando sin dudar el 885CC a pesar de responder a principios jurídicos muy distintos. Digamos que sufren una afección similar. Sin embargo, nadie duda que los gallegos puedan hacer adjudicaciones particionales a todos, a alguno, o a uno de sus herederos, los cuales, acreditando los consabidos certificados de defunción y de ultimas voluntades, pueden posesionarse y registrar sus adjudicaciones con absoluta independencia unos de otros. O sea, unos sí, y otros no, como los pimientos de Padrón.

El problema está en el palabro inexistente: “legado”. Según se utilice o no, la magia cambia. Jacques sería partidario de un automatic translator y que todos leyésemos lo que este significa del Padornelo pacá: una adjudicación de bien o derecho determinado.

Con los mismos principios y las mismas normas, la materia se aborda con corrección en Catalunya (y la DGRN aplica con gran rigor jurídico la normativa catalana). En esencia, el adjudicatario de bien determinado (¡aunque le llamemos legatario!) puede ocupar por su propia autoridad la cosa legada, tanto si está autorizado por el testador, como si es a la vez heredero (prelegado). En el último caso, porque asume la obligación de responder de las deudas hereditarias, posible deuda legitimaria incluida, con su propio bolsillo.

Es evidente que la función de la “entrega” en el derecho común (recordemos que el CC no es “fuente” del derecho gallego) es facilitar el control de sus derechos por parte de los herederos forzosos de 2/3, así como valorar el pago de las deudas sociales. En nuestro derecho, a los acreedores -a todos los efectos legales- de legítima se les concede el derecho de pedir fianza o aval bancario, si quieren -231LG-. Y nada más.

Por eso, la obligación o no de “entrega de posesión” depende de la libérrima voluntad del testador, que no está “forzado” a nada. Puede dejar heredero/a de todo a su cónyuge y de nada a sus hijos; y aquel/lla tomar posesión sin “entrega”, lo más corriente. Puede dejar heredero a un hijo sí y a los demás no, y aquel hacerse a si mismo la “entrega”. Puede dejar heredero a un extraño que se auto-entregará los bienes, en detrimento de hijos. Puede lo más y puede lo menos. Puede adjudicar un bien determinado (“legado”, dicho con pinzas) y “autorizar a tomar posesión por sí” al beneficiario. Y puede, nombrar heredero al adjudicatario de bien determinado, al estilo gallego (273LG ¿pre-adjudicatario?), o llamarle “prelegatario” al estilo catalán (427.22 CCC), lo que viene a ser lo mismo y por los mismos motivos: uno y otro, el gallego y el catalán, pueden tomar posesión del bien por la libre voluntad del testador. La condición, en uno y otro caso es que el preadjudicatario o prelegatario acepte la herencia; la suya; da igual que existan otros herederos que no acepten o no quieran hacer la “entrega”.

 La aceptación de herencia por parte del prelegatario (el pre-adjudicatario gallego) es indisociable de la facultad de autoposesión: estamos en un capítulo dedicado a la herencia y sería una fuente de fraude si pudiera posesionarse, sin más de la adjudicación a título particular del testador, sin hacerse a la vez responsable solidario de la sucesión universal de una persona, créditos legitimarios y avales de los mismos incluidos. Es decir, repudiando la herencia y aceptando la "adjudicación de bien determinado".

La materia está muy bien desarrollada en la Res. DGRN de 16 de marzo de 2.017, relativa a una legataria y también heredera (prelegataria), existiendo además otro heredero. Resuelve en suma que “Por los razonamientos que anteceden, en tanto no se acredite la aceptación de la herencia por parte de la favorecida por el legado o el consentimiento de la coheredera, no podrá aquella inscribir la adquisición de finca legada en el Registro de la Propiedad” (D.C. de Catalunya). Nótese que es alternativa: o aceptación de herencia por parte del “único” prelegatario o consentimiento de “todos” los coherederos.

Lo criticable es que todo el rigor jurídico que la DGRN despliega en su análisis del derecho catalán, se vuelve pereza mental cuando se enfrenta al gallego.  Su Resolución de 19/04/2017 (que resuelve un caso de pacto sucesorio de mejora proindiviso en bienes gananciales) contiene uno de esos obiter dicta que te dejan flasheado, como si todo tu cerebro se convirtiese en un vivo resplandor. Señala que, puesto que la ley gallega no regula el “legado”, pues ¡ala!, se aplica en Galicia “toda la regulación del Código Civil en materia de legados”, entrega incluida. Da igual que la LG contenga una regulación integral del fenómeno sucesorio; que se faculte la disposición de bienes y derechos determinados, cuya “entrega” (adjudicación) realiza el propio testador al pre-adjudicatario cuya herencia éste acepta; que el Código Civil no sea fuente del derecho gallego; que en materia sucesoria la Ley de Galicia carezca del más mínimo “defecto”… El derecho gallego se integra con el derecho gallego (arts. 2.2 de la Ley Civil y 38 del Estatuto de Autonomía) y no creo que sea dudoso que el testador puede hacer adjudicaciones de bienes determinados al heredero y este auto-entregárselos a su fallecimiento. Y puede hacerlo en dos fases: Una, al principio del testamento, determinando el bien (aunque le llame “legado”); otra, al final, nombrándole heredero (aunque le llamemos prelegatario). Pero la DGRN no opina así y entiende que, si una institución no existe, significa que si existe y que se rige por leyes foráneas.

 Con la misma lógica, concluiremos que, puesto que el derecho de Galicia no regula el heredero forzoso de 2/3, en Galicia debemos contar con los tales. O que, puesto que el Derecho de Galicia no prevé la legítima de los ascendientes, esta se rige por el Código Civil. O que, como en las sucesiones gallegas no hay lugar a reversión ni reservas, quiere decir que sí, que hay lugar, y que la materia se rige por el Código Civil… Jacques propone una interpretación aún más fantástica: puesto que en el Codi de Catalunya no se regula la sociedad de gananciales entre sus diversas formas de sociedad conyugal, significa que la materia se rige por el Código Civil. Podría ser toda una experiencia.

A veces, las palabras las cargas el diablo; ya dijo Mac Luhan que el medio es el mensaje. Si hablamos de “legados al heredero” esa palabra, “legado” se hincha, crece como un globo de gas, se expande e introduce todo un Código Civil a bordo del testamento de una abuela de Castroforte de Baralla. Cuyos huesos de removerían en la tumba si se enterara de lo que implica la “entrega” a la afillada que la ha cuidado en su senectud.

“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Juan 1.14)


La casa familiar en rúa do Toural, nº 7, Compostela. En la ventana a la que asoma Torrente me pasé años de chapatoria de oposiciones. A Valle-Inclán, el del bastón, no tuve el placer, pero si otro Enrique Rajoy (Leloup), que fuera catedrático de Civil hasta que Franco lo echó; y cuya tesis, en 1911, había versado sobre ¡Los Pactos Sucesorios en la sucesión de Galicia! Obsesión familiar. Mantenía tertulia con Valle en el café Derby y, como  el pobre, tan aristocrático, no tenía Pazo propio, inició una cuestación para regalárselo. La Guerra Invicil acabó con aquel mundo y con muchas cosas más.

domingo, 30 de diciembre de 2018

¿QUIEN HEREDA LOS PLANES DE PENSIONES Y LOS SEGUROS? ETC.




¿QUIEN HEREDA LOS PLANES DE PENSIONES Y LOS SEGUROS?

Los seguros y Planes de Pensiones no se rigen por las normas civiles, sino que tienen normativa especial: aprovechan al “beneficario” que se designa en la póliza o contrato. Y ya está; el testamento se refiere a otros bienes. Mi consejo es que si tiene designado beneficiario (como seguramente les pidió que hicieran la entidad agente) se olviden del tema y dediquen el testamento solo al resto de los bienes.

Claro que si uno quiere meterse en líos y complicar la vida a los parientes, se puede. Basta NO designar beneficiario en la póliza. En tal caso, el beneficiario sería el designado en el testamento, y si no hubiera, los herederos legales (hijos, esposos, padres…). También se le puede echar al caso una pizca de sadismo y designar un beneficiario en la póliza y otro después en testamento. En ese caso, si se trata de Seguro, prevalecerá en principio el de la póliza, ya que la modificación hay que hacerla por el mismo medio. Sin embargo, si se trata de Pan de Pensiones, se seguirán las instrucciones del documento formalizado en último lugar… salvo que un juez diga otra cosa.

La única ventaja de las “designaciones cruzadas” es que les daremos trabajiño a los parientes y amigos abogados, que buena falta les hace.

(Para los chapones: que se lean los arts. 84, 85, 86, 87 y 88 de la Ley del contrato de Seguro).



SUCESIONES: DIFERENCIA ENTRE EXCESOS Y DESIGUALDADES

Una cosa son los “excesos o defectos de adjudicación acordados por los herederos” y otra distinta, “las diferencias entre adjudicaciones ordenadas por el testador”.

Veamos un ejemplo de “exceso y defecto”: Dos hermanos A y B, instituidos herederos a partes iguales, que se reparten una herencia compuesta por un piso de 100.000 euros, más 50.000 en efectivo, deciden adjudicar el piso a A y el efectivo a B. Pues bien, como 150.000:2=75.000, el que lleva el piso (A) tiene un exceso de 25.000 (y el otro (B) un “defecto”);  si se compensa al perjudicado en dinero, tributará por Transmisiones (entre el 6% y el 11% según autonomías); si  no se compensa, por Donación entre hermanos (también a tipo variable, pero superior a Transmisiones en todo caso).

Veamos un ejemplo de “diferencias ordenadas en testamento”: el mismo padre, en su testamento, adjudica a al hijo A el piso de 100.000 y al hijo B los 50.000 en efectivo. En este caso, estamos ante la libertad del testador y no existe exceso ni defecto ni tributación, pues ninguna ley obliga a la igualdad. En la mayoría de las autonomías las herencias moderadas de los padres a favor de hijos o no pagan, o pagan cifras simbólicas (en Galicia, exentos hasta 800.000 por hijo). Salvo que viva vd., en un “infierno fiscal”

Otra forma de ejercitar esa libertad por parte del testador sería que adjudicara (por partición o legado) el piso al hijo A, con la condición de abonar a su hermano B la suma de 25.000 euros. Al hijo B la adjudicaría la suma de 50.000 euros (de la herencia), más “la suma de 25.000 euros que la abonará su hermano A de su propio peculio, como legado de cosa ajena”.
En tal caso, es de aplicación la Resolución Vinculante de la DGT de 02/02/2016 (VO403-16) que, en esencia, dice:
El legado de cosa ajena se entiende como una carga impuesta por el testador a su sucesor universal para poder aceptar su parte de la herencia; por lo tanto, la base imponible de cada uno de los causahabientes estará compuesta por la parte que le corresponda por la herencia y será deducible el legado de cosa ajena que se ve obligado a realizar para poder aceptar la misma. Además cada legatario deberá incluir en la base imponible del impuesto el legado que recibe”.

CONCLUSIÓN: El testador, puede hacer con lo suyo lo que le de la gana (en las autonomías del Norte, las diferencias pueden ser totales; de la cordillera Cantábrica para abajo, pueden hacerse diferencias entre hijos de 1 a 6, de 1 a 9, etc).
Los herederos también pueden hacer ajustes, pero tributando.

¿Se nota donde celebro las fiestas? Jacques es el cuarto por la izquierda, sección "patriarcas"


QUE HEREDE MI ESPOSA PERO NO “SU” HIJO

Buenos días, creo que lo que corresponde a su caso es una “Sustitución fideicomisaria de residuo”. Funciona así:
-En el testamento, nombra heredera a su esposa y nombra “sustitutos de residuo” a quien prefiera (¿sus sobrinos?), para los bienes no dispuestos a título oneroso por la heredera. Si su esposa le sobrevive, entre en poder de la herencia y puede, incluso vender los bienes o hipotecarlos; pero no puede disponer de ellos por testamento, pacto sucesorio ni donación ya que, el día que fallezca, el “residuo” (o sea lo que pueda quedar, si queda), pasará a los sustitutos de residuo. Con lo que nunca podrá beneficiar a un hijo, si vd. no lo autoriza. Si, por el contrario, su esposa le premuere, heredarán directamente los “sustitutos de residuo”, que serán quienes vd. quiera que sean, sin obligación de  nombrar a su hijastro.


Esta respuestas proceden del Formulario de Contacto de la web notario Enrique Rajoy Feijóo, colaborador asiduo de Derecho de Galicia, que en Navidades está que echa humo.
Egiptología desopilante. Click
Translator: Jacques Millot te desea Feliz Año Nuevo

viernes, 21 de diciembre de 2018

¿COMO REGISTRAR LO NO REGISTRADO?



Pregunta: Mi vendedora compró la finca que me vende en agosto de 2.018 y no está inscrita en el Registro de la Propiedad. ¿Cómo puedo registrarla? ¿Es indispensable esperar el año para otorgar yo mi compraventa?


Respuesta: Me centraré en el procedimiento sencillo de registración, “EL DOBLE TÍTULO”, advirtiendo que existen otros más complicados (como el Expediente de Dominio o el Juicio Declarativo).

El método sencillo es el del “doble título”, es decir dos títulos públicos (lo son los judiciales o notariales), otorgados con una separación entre ellos de al menos un año, describiendo la finca ajustada al Catastro. O sea que, si tu vendedora compró en Agosto/18 en escritura pública, deberíais esperar hasta Agosto/19 a que ella te escriture a ti, que serías el comprador.

 Cosas a tener en cuenta:

*Cuando un título es de herencia, la fecha que cuenta es la del fallecimiento; por eso es inscribible una escritura de venta otorgada al minuto de otra de herencia de una persona fallecida hace más de un año.

**El segundo título (el inscribible) tiene que ir fusilado con el catastro (copiadas hasta las comas); en cambio, el primero (el previo), puede discrepar hasta un 5% en superficies.

***El segundo título tiene que ser una Escritura (venta, herencia, donación…) o una Sentencia; en cambio el primero, puede ser eso mismo, pero también puede ser un Acta de Notoriedad en la que el Notario (previa la prueba) certifique la notoriedad de que el transmitente (el que vende, el que causa la herencia, el que da), había adquirido la finca hace más de un año. En tal caso los dos títulos (Acta de Notoriedad + Escritura), también pueden ser simultáneos, del mismo día; pero, en tal supuesto, el Acta tributa como una venta (del 6% al 11%, según autonomías).

Si no te cabe el sistema sencillo, debes acudir a los complicados. Estos tienen la ventaja sobre el del "doble título" de que gozan de la Protección que da al Estado a la propiedad registrada desde el primer día; en cambio, las inscripciones por doble título adolecen de suspensión de efectos durante dos años, aunque ello no suele ser problema para que te den una hipoteca. Si te preocupa el tema, haz click aquí.



Estoy probando una compacta Canon de 40 aumentos. Menos risas, ya mejoraré

Esta respuesta procede del Formulario de Contacto de la web notario Enrique Rajoy Feijóo, colaborador asiduo de Derecho de Galicia, publicándose de forma anónima para utilidad de otras personas con consentimiento del preguntante.
BO NADAL A TUTOM

Si te interesa la historia, haz click aquí







lunes, 17 de diciembre de 2018

HEREDAR DEL HEREDERO



Pregunta: Mi padre, del que soy único heredero, heredó de un tío suyo; por desgracia, estaba muy enfermó y falleció a los pocos días, antes de poder aceptar o rechazar la herencia.  ¿Tengo que pagar los dos impuestos de Sucesiones -de papá y de su tío-, a pesar de estar ambos dentro de los seis meses y superponerse? ¿Puede renunciar la herencia del tío? En tal caso ¿también soy responsable del impuesto del tío?

Respuesta:
Me centraré en lo que le interesa que es la TRANSMISIÓN HEREDITARIA, basada en el famoso principio de que “por muerte del heredero sin aceptar ni repudiar la herencia, pasará a los suyos el derecho que él tenía”, o sea el derecho de aceptar o repudiar la primera herencia, que, hablando en fino, se llama “ius delationis”.

Antes que nada, daré nombre a los personajes:

TRANSMISOR: El tío fallecido. Le llamaremos A.
TRANSMITENTE: El sobrino heredero, padre del hijo. Le llamaremos B.
TRANSMISARIO: El hijo del sobrino heredero, fallecido sin aceptar ni repudiar la primera herencia. Vamos, usted. Le llamaremos C.

¿Vale? Pues C, puede:
-ACEPTAR LA HERENCIA de A y de B, en cuyo caso deberá hacerse cargo de los impuestos sucesorios de A y de B, cada uno dentro de los seis meses a su respectivo fallecimiento.
-ACEPTAR LA HERENCIA de  B Y REPUDIAR la de A, en cuyo caso solo deberá pagar impuestos sucesorios por B, pero no por A.

Y C no puede:
- ACEPTAR LA HERENCIA de A y REPUDIAR la de B, pues la aceptación de la herencia de B es requisito para aceptar la de A, ya que el ius delationis forma parte del caudal de B.


Esta respuesta procede del Formulario de Contacto de la web notario Enrique Rajoy Feijóo, colaborador asiduo de Derecho de Galicia, publicándose de forma anónima para utilidad de otras personas con consentimiento del preguntante.


viernes, 7 de diciembre de 2018

PARTICIÓN "A LA GALLEGA"



A Lanzada, ayer


LA PARTIJA DE GALICIA

Como existen magníficos trabajos teóricos sobre la Partija “a la gallega”, seré asquerosamente práctico, pues es en el campo del derecho vivo donde nuestra modalidad particional cosecha éxitos sublimes. En mi experiencia, la partija por mayoría se ve tan ecuánime que con frecuencia termina el trámite como “partija por unanimidad”; eso sí, recurriendo al expediente de dudoso acomodo notarial de que unos firmen en una salita aparte. No obstante, hay que estar preparado para deshacerse de palos en la rueda colocados por instituciones que sirven a una dinámica estatal y que tienen grabada a fuego en su mente la canción del “heredero forzoso” castellano. Al final relataré un episodio en que debí recurrir al Juzgado que sería digno de la evangélica “Moneda del Cesar”. Lo conseguí resolver mediante una trapacería, indigna de la santa ecuanimidad mostrada por el Hijo del Dios.

Poco chispa hace falta para darse cuenta de la principal ventaja y del mayor inconveniente del sistema, comparado naturalmente con el procedimiento 1057CC, ya que desde la Resolución de 29/01/2018 podemos elegir entre ambas. Su atractivo reside en que permite elegir al propio abogado, pues malo será el despacho que no cuente con cinco profesionales, propios o asociados, para sortear el contador partidor entre ellos. La partición castellana por el 1057CC la lleva a cabo un perito insaculado de una lista oficial: a veces, excelente persona; otras un astronauta que te suelta de mano “yo no me muevo de Castroforte de Baralla si no se ponen encima de la mesa 5.000 euros ya mismo”. Entiendo que en tal caso se puede renunciar a la elección, pues el impulso particional es siempre de los herederos.
El inconveniente básico de nuestro modelo particional es lo mucho que la estropeó la reforma por ley 2/2006. En la ley de 1995 al perito lo escogía la mayoría y punto; no hay riesgo de enchufes dado que los lotes se sortean. Y si a alguien no le gustaba el sistema, tenía la opción de plantear la cuestión en el Juzgado, y se volvía a barajar. La reforma de 2006, llevada de un prurito hiperjusticiero, permite a los disidentes proponer perito. Por suerte, como decimos los gallegos, remedios contra peritos retardatarios haber, hailos, luego contaré mis experiencias que, seguro, serán mejorables.

Dicho lo cual, me tiro a la piscina:

jueves, 29 de noviembre de 2018

TESTAMENTO OLÓGRAFO.-INSTRUCCIONES DE USO

Chedes


Pregunta: Ha aparecido un testamento escrito a mano de mamá, que  modifica el que se abrió a su fallecimiento. ¿Qué hacemos?

Respuesta: Debes tener en cuenta que eso que llamas testamento no lo es, sino tan sólo un papel escrito por una persona. El testamento ológrafo, para que sea  válido como tal testamento, deberá estar adverado y protocolizado (que son cosas distintas) ante notario competente. Nadie más que un notario puede dar validez legal a un testamento (“adverar”), ni siquiera un juez y nadie más lo puede "protocolizar". Vamos, que los testamentos son cosa de notarios como las apendicitis de médicos.

Empecemos por la
"Adveración". Es un expediente de jurisdicción que se tramita ante notario competente (del lugar del fallecimiento o colindante, etc.). Se trata de comprobar la corrección del testamento: se cita a los parientes cercanos que pueden presenciar las diligencias y hacer observaciones; y se comprueba la letra, con 3 testigos o el perito calígrafo. El notario no debe admitir ológrafos pasados 5 años del fallecimiento, y si, quien que lo tiene en su poder se retrasa más de 10 días en presentarlo al notario (desde que tuvo conocimiento de la muerte) incurre en responsabilidad de daños y perjuicios.
Practicada la prueba, el notario
Resuelve "adverar" o “estimar injustificado” el presunto testamento.

"Protocolización": Una vez adverado, el notario le da número y protocoliza el documento: ya podemos hablar de testamento en sentido legal.

El coste del proceso no es muy alto pues los notarios cobran por folios y un expediente sencillo raramente pasará de los 200 o 300 euros. Lo pueden encarecer diligencias requeridas en ciertos casos, como publicaciones, nombramiento de “defensor judicial” a un menor o si, por falta de 3 testigos que identifiquen la letra del testador, hay que recurrir al perito calígrafo.

En cuanto al tiempo, también “depende”. Si no hay incidencias, un notario diligente habrá resuelto en uno o dos meses. Pero puede que no se conozca el domicilio de los parientes cercanos (hay que publicar durante un mes, súmalo); o quizás entre ellos exista un menor (hay que nombrarle defensor, suma algún mes más). En todo caso, quede claro que los procedimientos de jurisdicción voluntaria, es decir “ante notario” (Subastas, de Dominio, Abintestatos, Divorcios, etc.) duran bastante menos que los judiciales.

Los artículos que regulan la materia son los 688 a 693 del código civil y 61, 62 y 63 de la ley del notariado. Puedes ojearlos en webs legales como "noticiasjurídicas".


Esta respuesta procede del Formulario de Contacto de la web notario Enrique Rajoy Feijóo, colaborador asiduo de Derecho de Galicia, publicándose de forma anónima para utilidad de otras personas con consentimiento del preguntante.


domingo, 25 de noviembre de 2018

¿QUE HAY QUE HACER CUANDO MUERE UNA PERSONA?

¡Me ha encantado el collage!

Pregunta: ¿Qué hay que hacer cuando muere una persona? ¿Ya reparte el notario los bienes? ¿Hay que llevar el impreso cubierto? ¿Hay que pedir cita?

Respuesta.-Como la pregunta me la haces grosso modo, responderé en el mismo plan, sin demasiados detalles. Cuando una persona muere, hay que llorarla si la querías; y también puedes llevar unas flores para remarcar ese sentimiento. En cuanto al papeleo, te lo puede hace todo el notario; pero también lo puedes encomendar a una gestoría, abogado o hacerlo tu mismo. Realmente lo único indispensable es el Certificado de Defunción, pues la ley exige asegurarnos del fallecimiento para disponer de los bienes de alguien. Vamos con los pasos:

1º paso.-Certificación de Defunción: Se puede obtener por internet si está informatizado el Registro Civil correspondiente; si no hay que pedirlo en la oficina. Es gratuito. También se puede encomendar el trámite a gestores o notarios.

2º paso.-Certificado de Últimas Voluntades: A la vista de la Certificación de Defunción, se solicita el de Últimas Voluntades, también informáticamente (bien por parte de la notaria, de un gestor o del propio interesado). Nos indica cual fue el último testamento (el vigente) y donde se otorgó.

3º paso.-Testamento: Lo más cómodo es que, a la vista de las U.V., se firme una solicitud en la notaría que uno elija y el titular, con su firma electrónica, solicitará del custodio del testamento una copia autorizada, que le remitirán por las mismas vías informáticas y ya firmará el notario al que uno se ha dirigido.  

En realidad, estos tres primeros pasos se resumen en presentarse en una notaría con la certificación de defunción o ni eso. No creo que haga falta cita, ya que hasta aquí la tarea es pura burocracia.

4º paso.-Impuesto: En los seis meses siguientes al fallecimiento hay que liquidar el Impuesto Sucesorio, mediante el impreso 650 (se puede pedir prórroga motivada por 6 meses más). Se puede, como todo, encomendar al notario, a un gestor o hacerlo personalmente.

El lugares como Galicia los parientes directos (descendientes o esposos) no suelen pagar; en otros, como Madrid abonan una cantidad simbólica, pues está exento el 99%. En otras autonomías, los machacan

5º paso.-Partición: El reparto de los bienes.-Aquí hay un montón de posibilidades:

1ª.-Que lo haya dejado hecho el testador, la casa de la playa para María, el piso de la ciudad para Pepe. Eso hay que cumplirlo.

El testador también puede, en vez de repartir el mismo, nombrar un partidor para que lo haga el día que falte. Nombro partidor al abogado don Félix.

2ª.-Que lo hagan los herederos de mutuo acuerdo, María y Pepe se reúnen a la mesa, y acuerdan, como somos herederos por igual, la casa para mí, María, el piso para tí, Pepe. Luego van al notario y miel sobre hojuelas.

3ª.-Que se reparta en el notario, como sugieres. También hay varios casos:

-Que el notario reparta el caudal directamente si el causante le nombró partidor, cargo para el que es hábil. 

-Que al menos esté de acuerdo en el hecho de partir interesado/s que representen el 50% del valor de la herencia (en el caso anterior María quiere y Pepe no). En tal caso el notario nombrará un perito, insaculándolo de una lista oficial y el reparto que haga (llamado "particiòn") es válido e inscribible.

-En Galicia, existe otro sistema que requiere el acuerdo de al menos 2 personas y que representen mayoría hereditaria. Por ejemplo, si están instituidos a partes iguales, dos sobre tres, tres sobre cuatro o cinco, cuatro o cinco sobre seis, etc. Se sortea un perito entre cinco propuestos, y este será el que reparta el caudal.

-También se puede acabar en el Juzgado, pero eso es tan largo que se cansa uno hasta de escribirlo.


Bien, terminados estos papeleos (en los que cada uno puede implicarse hasta el nivel que le apetezca, pudiendo también delegarlos), se retira el dinero del Banco, se llevan los bienes al Registro de la Propiedad... Y aquí Paz y allá Gloria.