martes, 12 de diciembre de 2017

EL PRELEGADO

Casa de Galdós en Las Palmas

Pregunta pública a “Formulario de Contacto”: De tres hijos, uno ha sido apartado y el causante, en su último testamento, lega un piso* a cada uno de los dos restantes a los que instituye herederos conjuntamente. Se cuestiona si el hijo apartado debe intervenir en la adjudicación de herencia o, si los dos restantes deben aceptar conjuntamente. Se extraña el consultante de que se pueda ser legatario y heredero a la vez.

(*hablo de “pisos” en vez de “inmuebles” por ser más visual)

Respuesta:

El apartado está apartado y, dicho a lo bruto, ya no pinta nada. Nos quedan los otros dos hijos.

El testador ha querido hacer un legado a cada uno de ellos, y también que su personalidad se “continúe” (eso es un heredero: un “continuador de la persona difunta”) en esos mismos dos hijos. El legado es una especie de regalo que programa el testador para después de su muerte; por eso, es necesario que te lo entregue el continuador de su personalidad, que es el heredero/s. Así pues, esos pisos sólo se podrán registrar mediante una “escritura de entrega” otorgada por los dos (¡los dos!) herederos a favor de los dos legatarios. Esta figura, el legado al heredero, se llama prelegado.

Si el testador hubiera querido que cada uno de los hijos remanentes se apoderase y registrase lo suyo, sin intervención del otro, debería haber otorgado un “Testamento-Partija”, en el que dejase adjudicado detalladamente a cada uno lo que le corresponda. Al hijo Manolo el piso en calle del Pez, el prado Braña y la mitad de la cuenta en Abanca; y al hijo Pepe, el piso en calle del Gato, el labradío Nabal y la otra mitad de la cuenta.

O sea que en el caso que nos ocupa tienen que otorgar “escritura de entrega” Manolo y Pepe, juntos. Los dos. Deberán hacerse entrega y recepción de los pisos respectivamente legados y, en cuanto al resto de los bienes (leiras, cuentas, participaciones…), como “continuadores” del finado, habrá que repartirlos, porque antes eran de uno sólo (el difunto) y no hacía falta, pero ahora son de dos.

  Si no se ponen de acuerdo en el reparto del resto, cualquiera de ellos puede pedir al Notario que saque perito, vía internet, de una lista oficial. Lo que el perito decida es válido aunque siga el desacuerdo, una vez aprobado por el Notario que comprueba que no existan desigualdades groseras.


No se me ocurre nada más.

lunes, 11 de diciembre de 2017

LIQUIDACIÓN FISCAL DE LA LEGÍTIMA GALLEGA

Casco antiguo de Las Palmas de Gran Canaria

Pregunta pública a “Formulario de contacto”: Siendo el legitimario, conforme al c.c. Gallego, un mero acreedor ¿debe liquidar el impuesto de sucesiones? Y, en caso afirmativo, ¿en qué momento? Siendo el plazo para el pago de la legítima 1 año desde que se reclama, y siendo el plazo para el pago del IS 6 meses desde el fallecimiento del testador... ¿cuándo debe pagar y cuanto si no sabe cómo le van a pagar, es decir, en bienes hereditarios o dinero? El planteamiento de la liquidación del impuesto cambia en función de “él que”, es decir, si va a heredar un bien que luego va a vender, por ejemplo, le interesa liquidar ese bien por un valor “en venta”, acogiéndose a la exención de 400 mil € para, tras la venta del mismo, pagar menos plusvalía.

Respuesta:
Antes de responder, Jacques siempre recuerda que aquí se formulan ideas generales de sentido común, que no siempre se ajustan al caso concreto, que sólo el asesor personal puede calibrar a la vista de todo el papeleo. Yendo al grano:

--¿Debe el legitimario liquidar sucesiones? Sí. El art. 5.a de la Ley del impuesto de Sucesiones dice que está obligado al pago, a título de contribuyente, toda aquella persona física que reciba algo de alguien por causa de muerte.

--¿En qué momento? Si no quieres disgustos, en el que señalan los arts. 67 y 68 del Reglamento del impuesto, o sea hasta un año después del fallecimiento. Es decir, en el plazo de seis meses, prorrogables por otros seis si, dentro de los cinco primeros, se solicita la prórroga indicando el “motivo”, que muy bien podría ser el de “imposibilidad de cálculo del crédito legitimario por no haber efectuado el heredero la elección del art. 246 de la ley de Galicia”.

Si se teme algún problema con los plazos un programa podría ser: A los 3 o 4 meses del óbito y, en todo caso, dentro de los 5 primeros, es conveniente solicitar al heredero por cualquier medio que deje constancia de la recepción (burofax…) la identificación y valoración de los bienes previstos para pago. Si sigue el problema (es decir, tramitada la prórroga por ese motivo), dentro de los 6 meses siguientes a los 6 primeros, lo procedente es efectuar el requerimiento notarial del art. 249.2 de la Ley, es decir exigir al heredero que formalice el inventario y valoración de los bienes, distinguiendo los “elegidos” para pago de legitimas. Ni aun así podremos obligarle a que lo haga con una pistola en la sien, pero al menos, en tal caso, se podrá exigirle que indemnice los daños y perjuicios causados, incluido el lucro cesante porque “el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado” (1902CC).

Debe quedar clara la distinta posición jurídica del heredero (continúa la personalidad del difunto) de la del legitimario (la de un acreedor ordinario): es dudoso que la conveniencia del legitimario sea la guía para interpretar las cuestiones que vayan surgiendo. Al heredero le corresponde la iniciativa de valorar la herencia –activo menos pasivo, computación e imputación- y, en consecuencia, las legítimas. Ello no quiere decir que sea obligatorio para el legitimario estar de acuerdo con la misma, existiendo abundante jurisprudencia sobre ello (por ej. S T.S.J. de Madrid de 05/09/2016 rebajó la valoración fiscal en un supuesto en que, la “elección” del heredero, recayó en unos créditos que, en la práctica, eran incobrables). Más arriesgada parece la operación de sobrevalorar la legítima para evitar plusvalías, sin acuerdo entre las partes, pues en tal caso, por el efecto confesorio, podríamos encontrarnos con que, en vez del 50% de un piso, nos corresponda solo el 30%, valga el caso.

En un supuesto de contumacia del heredero en omitir la “elección y valoración”, podría el legitimario hacer una liquidación fiscal preventiva de su crédito, asumiendo los riesgos correspondientes que pueden ser elevados. No olvidemos que la valoración puede actuar en un doble sentido: como base fiscal y como importe de la deuda a cobrar.

A modo de conclusión: Al heredero, estimulado en su caso por el legitimario, corresponde la iniciativa de la elección y valoración de los bienes, asumiendo las posibles consecuencias gravosas de sus acciones u omisiones. A falta de acuerdo del legitimario con los valores, puede este acudir al juzgado a instar la valoración pericial. Si es el legitimario el que motu propio estima el valor de su crédito, asume a su vez los riesgos correspondientes.  

P.D.-
-En teoría, el valor del crédito es el mismo, se pague en bienes o en metálico, sea hereditario o del bolsillo. Si el líquido son 200.000, el cuarto son 50.000, se incluyan acciones, pisos, libretas o lo que sea. Pero lo cierto es que Facenda quiere saber “el cómo” para echar sus cuentas.

-No se debe confundir la adquisición mortis causa de un crédito con el pago del mismo. Este puede producirse legalmente en el plazo de 1 año (250LG) o de 51 años (esposos que testan que la legítima conjunta se paga sólo con  bienes del último en fallecer. Esposo muere a los 40 y viuda a los 90, que es a partir de cuándo se computa el año -282LG-). También podría ser que la legítima estuviese gravada con usufructo vidual, en cuyo caso el derecho del legitimario es reduce al de solicitar aval o fianza (231LG). Pero, a salvo de mejor criterio de tú asesor fiscal, el hecho imponible es la adquisición del crédito (que puede pagarse a su vez con otro crédito, como vimos), no su pago.

-Si te digo que lo mejor es “ir de acuerdo”, seguro que me alabarías por mis extraordinarias dotes de inteligencia. Va, mejor no lo digo.

Camarote de Cristóbal Colón.

Laguna de la última aguada

Las Palmas vieja, una ciudad colonial que recuerda a San Juan de Puerto Rico, mejor el original canario que la copia. A no perderse la "casa de Colón"; y, para los antediluvianos aficionados a la lectura será una gozada la "casa de Galdós".
 En la laguna de Maspalomas hizo aguada Colón en su 4º viaje; a día de hoy sólo las garzas reales están autorizadas a disfrutar del líquido elemento. Una visita indispensable.

viernes, 1 de diciembre de 2017

EL LEGATARIO REMOLÓN

O Cebreiro, donde transcurre "Sopa de Sesos"

Consulta pública al “Formulario de Contacto”: De 3 hermanos, uno ha sido instituído heredero, asignándose legados a los otros 2. El heredero ha aceptado y otorgado la entrega de los legados, aun pendiente de aceptación. ¿Perjudica al heredero si los legatarios repudian a los 5/10 años o más? ¿Cómo se les puede obligar a pronunciarse?

Respuesta:

El legatario es el titular de la cosa legada desde el momento de la muerte del testador, es decir que no hace falta que lo acepte, como una herencia, sin perjuicio de que pueda repudiarlo. De hecho, el simple testamento es título válido a su favor para prescribir bienes. Es decir,
la cosa legada está más del lado del legatario que del heredero.

La aceptación del legado simplemente implica la renuncia del derecho a repudiar. Pero si no se produce tal aceptación, sin duda se crea una situación incómoda para el heredero, siempre pendiente de una repudiación intempestiva que refundiría el legado en la herencia y podría acarrearle una gravosa liquidación fiscal. Preguntas ¿cómo perjudica al heredero que los legatarios repudien al cabo de 5,10 o más años? y la respuesta es: “Mucho”. La repudiación hecha después de prescrito el impuesto (en principio, a los 4 años y 6 meses del óbito) se reputa a efectos fiscales como donación, cuyo impuesto debe pagar el beneficiado por la renuncia. Es una especie de desprescripción.

¿Que puede hacer el heredero preocupado por tal situación? Creo que lo primero es tenerlo claro: si uno no quiere ser dueño de algo es difícil que puedan obligarle. Las donaciones deben ser aceptadas. Distinto es si nadamos entre dos aguas, es decir realizando actos posesorios o aspirando a hacerlos.

Si de lo que se trata es de "apartarse" radicalmente de los bienes legados, un programa podría ser:


--La escritura de entrega del bien legado, pendiente de aceptación por el legatario, no es un mal comienzo.

--Alternativa y/o complementariamente se puede INTERPELAR notarialmente al legatario conforme al 1005CC con lo que en el plazo de 30 días, o repudia, o se entiende que ha aceptado, de lo que se le advierte.
Se acabaron las dudas. El código sólo considera interpelables a los herederos, pero acertadamente  el Notario José Carmelo Llopis no ve inconveniente en que el interpelado sea un legatario y el requirente un heredero por las importantes consecuencias que eso puede tener en la masa hereditaria, por ejemplo si se refunde. Además, dice, si la finalidad es que finalicen las situaciones de indeterminación en los llamamientos y delaciones hereditarias, el 1005 debe ser aplicado por analogía de concepto (click a Carmelo Llopis). A lo que Jacques Millot podría añadir que en Galicia los legatarios hacen mayoría para la Partición (nuestra ley habla de "partícipes" no de herederos) por lo que es de sentido común  saber si están o no están. Añado que la doctrina acude supletoriamente para la aceptación y repudiación del legado a las reglas de la herencia; y que el derecho que se nos parece (Cataluña) así lo explícita en el art 427 del Libro IV.

--Y ya, con una diligencia exquisita por parte del heredero, si a pesar de todo el legatario renuncia extemporáneamente, podría hacerlo también el heredero (renunciar al legado no a la herencia, lo que el CC permite) a los efectos que fueren pertinentes, ya que podría entenderse que el legado refundido se recibe a título particular, como prelegado, con sus gravámenes, condiciones, etc.

--A todo esto, nadie puede garantizarte que Facenda no te gire a pesar de todo, de todo, de todo (and more, and more), una liquidación de Donaciones por "refundición por renuncia de legado". Pero en tal caso tendrás todo un arsenal para recurrir alegando el famoso art. 31.1 CE, el de la capacidad económica: si no hay bien, no hay impuesto.


Si quieres apartarte de unos bienes que no te han dejado, tienes varios expedientes para dejar clara tu postura. Pero si realizas actos posesorios como cobrar alquileres, no podrás eludir las responsabilidades derivadas de tu aceptación tácita, si los bienes te revierten por renuncia del legatario.


Salvo mejor opinión.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

REPUDIACIÓN COMPLEJA



Consulta pública a “Formulario de Contacto”: El hecho de haber pagado el Impuesto de Sucesiones con cargo a la cuenta bancaria del causante ¿supone una aceptación tácita de la herencia?

Respuesta:

Empezaré con un Diccionario de palabros:
-Causante, es el que descansa en paz.
-Delación es la “llamada a la herencia”. Significa que el “Llamado” está nombrado en un Testamento o Declaración de Abintestato para “Adir (aceptar)” o “Repudiar”.
-“Llamado” pues, es el posible heredero, si acepta; o el nada, si repudia.
-“Yacente”, es el estado de la herencia, que yace tirada por el suelo como un felpudo, mientras el “llamado” se anima a “Adir (aceptar)” o “Repudiar (renunciar)”.
-“Aceptación expresa” es la que se suele hacer ante el Notario.
-“Aceptación tácita” es la que se hace mediante la realización de actos que no habría derecho a ejecutar sin la condición de heredero llamados en las 7 Partidas “Actos de Señor”. Va, los de Señora valen también.
-“Repudiación” es la renuncia a una herencia, siempre ante Notario.

Ahora ya podemos traducir tu pregunta al neolenguaje jurídico:

¿Implica aceptación tácita por parte del llamado con delación, el pago del impuesto sucesorio con cargo a una cuenta del causante, o la herencia sigue yacente y es susceptible de ser repudiada?

La primera parte de la pregunta es muy fácil de responder: No. Existe una famosa Sentencia del Tribunal Supremo de 20 de enero de 1.998 que te aconsejo de corazón leas con cuidado (click aquí), Sentencia reiterada por muchas otras de Tribunales Superiores y Audiencias que dicen, en resumidas cuentas, que “El pago del impuesto de sucesiones por un llamado con delación no significa, por sí mismo, una aceptación tácita de la herencia, porque el que realiza el pago obedece a una imposición legal en lugar de un acto que pueda significar libre aceptación, para evitar la imposición de una multa por falta de pago del impuesto, es decir que cumple con un deber fiscal”.
En estos casos el llamado es un “conservador y administrador” provisional de la herencia (999.4 CC) que debe evitar el perjuicio que, a la herencia, le supondría una multa; bien en su favor, si la llega a adir (aceptar), bien en favor del que venga.
Sigue contando la Sentencia de marras que el pago del Impuesto Sucesorio por sí solo no basta para dar por adida la herencia sino que debe completarse con la realización de otros “Actos de Señor” para que se pueda estimar producida la aceptación tácita: arrendar bienes, cobrar alquileres, vender fincas, etc.
 Pero tu pregunta va al más difícil todavía: “con cargo a una cuenta bancaria del causante”.
Así, a secas, y desconociendo que “Actos de Señor” pueden andar escondidos por ahí, entiendo defendible que tampoco en este caso debe entenderse necesariamente adida la herencia. Argumentos:
-Porque la Ley General Tributaria (art. 35) considera sujeto pasivo a la propia comunidad hereditaria, como si tuviera una especie de personalidad fiscal, no jurídica;
-Porque el propio Reglamento de Sucesiones (art. 80) autoriza a que la herencia yacente se autopague el Impuesto de Sucesiones con cargo a cuentas bancarias del causante.
-Porque de alguna forma el remedio (pagar con dinero propio) sería peor que la enfermedad (pagar con dinero hereditario), ya que, en el 1º caso, se aproxima uno más a la “aceptación tácita” al someterse a la “confusión de patrimonios” (1003 CC), es decir responder de las deudas de la herencia con el propio bolsillo, que es el efecto típico de la aceptación (1003CC).
He utilizado la palabra “defendible” con intención: quiero decir que también se puede defender lo contrario. Y ganar. Todo dependerá del conjunto de los actos que hayan rodeado el pago. ¿Se posesionaron los demás bienes hereditarios? ¿A nombre de quien quedó el resto de la cuenta tras efectuarse el pago? Sé que los Bancos suelen exigir algún tipo de documento, público o privado, para librar fondos a los Llamados a una herencia… ¿cuál se dio? Todas estas circunstancias serán muy importantes para saber si se realizaron “Actos de Señor”. O de Señora, leñe.

¡Achtung! ¡Mucho ojo con las repudiaciones tardías! Si se producen después de prescrito el Impuesto, en principio a los 4 años y 6 meses del fallecimiento, se considera que existe una DONACIÓN a favor del beneficiado. Por ejemplo, instituidos herederos dos hermanos, A y B; A renuncia después de la prescripción y la herencia acrece a B. En tal caso, B deberá pagar el gravoso impuesto de “donación entre hermanos”.
Mi consejo es que analices minuciosamente el caso concreto con toda la carpeta de documentación a la vista. Las reglas generales son un riesgo, lo mismo que para distinguir las setas comestibles de las venenosas.








 
Giorgio de Chirico: otro pintor con "Caída del Caballo" (click), como San Pablo. Algunos afortunados experimentan un trance de revelación que orienta el resto de sus vidas: Saulo, camino de Damasco; Munch, tembloroso de pánico ante el cielo enrojecido del fiordo de Oslo. Ellos crearán el Cristianismo o esa pintura angustiosa, enloquecida, tan munchiana.
Chirico también fue bendecido con una Epifanía, cierto día, frente a la Santa Croce de Florencia: la plaza, vacía por una vez de turistas y parroquianos, le permitió "ver" esa pintura clasicista a base de monumentos desnudos que evoca tan bien la muerte, la desaparición y el despojo de lo humano. Pintura metafísica ante la que un alma sensible es incapaz de permanecer indiferente.
Exposición en Caixaforum: vale 1000 veces más que la de Fortuny, enfrente, en El Prado: un pintor al que el cambio de época ha borrado.

P.D.-Los cuadros típicos de Chirico son los de "plaza vacía" como los que encabezan. Los de aquí abajo, de temática romana, los he puesto por enchufe, porque le gustan a Jacques ¿importa algo?

martes, 28 de noviembre de 2017

DÁNDOLE EL USUFRUCTO A PAPÁ

Giorgio di Chirico: una pintura que da que pensar

2 Preguntas publicas al Formulario de Contacto:
-¿Cómo se le da un usufructo a un padre/madre: impuestos y gastos?
-Si un apartante se ha reservado el usufructo de la mitad indivisa de un piso ¿se puede gravar esa mitad con un 2º usufructo?

Respuesta a la 1ª pregunta:
*Empezamos por las nociones generales. Los juristas, distinguen:
-EL PLENO DOMINIO: Incluye sus 3 facultades: (A): USAR, por ejemplo, utilizar un piso como despacho o vivir en él; (B): DISFRUTAR, o sea coger los frutos: sean manzanas o el alquiler del piso; y (C): DIPONER,  por ejemplo vender el piso. Si te venden o te dan el pleno dominio del piso, quiere decir que te llevas A +B+C: puedes vivir, alquilarlo o venderlo.
-El USUFRUCTO: En este caso se separan las facultades. Uno, el USUFRUCTUARIO lleva A+B: puede usar y disfrutar mientras viva; otro, el propietario desnudo o NUDO PROPIETARIO (nudo, del latín nudus quiere decir desnudo) es el titular del derecho de disponer o sea, el “C”.
También se puede desglosar solo A (usar sin disfrutar) o, incluso, más restringido, solo un uso concreto que es el “derecho de habitar”. En tales casos no puedes alquilar.

**Vamos ahora con los gastos de constitución de un usufructo. Antes que nada hay que averiguar lo QUE VALE el usufructo. Operaciones:
-1ª, valorar el piso. Para eso se toma el “valor catastral” (sale en el IBI) y se le aplica un multiplicador que depende del ayuntamiento y aparece en la página web “Oficina virtual tributaria de Galicia”. Por ejemplo, si el piso está en Sanxenxo se multiplica por 1,5. Si el catastral es 100.000, multiplicado por 1,5 da 150.000: ese es su valor. Otro ejemplo, si el piso está en A Coruña se multiplica por 2,2; en el caso anterior daría 220.000 euros ¿verdad? O sea que varía según ayuntamientos.
-2ª, valorar el usufructo. Para eso SE RESTA DE 89 LA EDAD DEL USUFRUCTUARIO. Por ejemplo, si tiene 57 años, pues 89-57=32: quiere decir que el usufructo vale el 32% de la propiedad. Dándole al maquinillo, en el caso del piso de Sanxenxo 150.000x32%=48.000 euros: el usufructo valdría 48.000 euros. En el caso del piso de A Coruña, 220.000x32%=70.400 euros: eso valdría.
-3ª, fijarse en “como” se constituye el usufructo: Posibilidades:
Una: Por testamento, la más típica. Los gallegos suelen dejar a sus viudo/as el usufructo “de totalidad” (todo es todo ¿que parte de la respuesta no ha entendido?, que diría Pedro); así el sobreviviente puede usar y disfrutar toda la herencia, pero no disponer. Podrían  dejarse el “pleno dominio” y así el viudo dispondría, pero no suelen  por si acaso el viudo se casa con otra y deja a los hijos de “la nueva” los bienes de la difunta; en Galicia no hay reservas.
En estos casos no se paga NADA, ya que en sucesiones están exentos el domicilio familiar y hasta 400.000 euros por cónyuge. Para que hubiera obligación de pagar impuestos, el piso tendría que valer 3 o 4 millones de euros y eso, en nuestra Tierra, no existe. Yo nunca los vi.
Otra: Por pacto sucesorio de mejora o “herencia en vida”, siempre a favor de descendientes (hijos, nietos, bisnietos…), a su vez con dos posibilidades:
-El padre (o abuelo, etc.) hereda en vida al hijo la “nuda propiedad” (C) del piso y se reserva el usufructo para él (A+B). Tampoco aquí se suele pagar NADA, ya que se aplican las exenciones sucesorias. En el ejemplo de Sanxenxo, 150.000 de piso (A+B+C) menos 48.000 de usufructo (A+B) nos daría una resta de 102.000 como valor de la nuda propiedad (bastante por debajo de los 400.000 que obligarían al pago).
-El padre/abuelo, etc. hereda en vida al hijo el usufructo, reservándose la “nuda propiedad”. La cuenta es fácil y tampoco se paga nada, pues quedamos que el usufructo valdría 48.000, muy por debajo del tope. 
Otra más: Por pacto sucesorio de apartación, este cabe, además de en favor de hijos o descendientes, en favor de esposos.
Lo demás es todo igual: Lo normal es no pagar NADA si no se superan los topes legales de sucesiones. Puede transmitirse la nuda propiedad y reservarse el usufructo o, transmitir el usufructo, reservándose la nuda propiedad.
Otra más: Donar (o sea dar) la nuda propiedad, reservándose el usufructo; o donar (o sea dar) el usufructo (reservándose la nuda propiedad). Aquí ya hay que pagar impuestos; pero puede hacerse sea cualquiera que sea el parentesco o, incluso, si no hay. La más económico es la escala de padres a hijos, nietos etc. o de hijos, nietos, etc. a padres o abuelos (funciona en los dos sentidos: ascendente y descendente). En tales casos el tipo es el 5% hasta 200.000 euros. Por ejemplo, en el caso del piso de Sanxenxo:
-Si lo que das es la nuda propiedad, reservándote el usufructo, 102.000x5%= 5.100 euros de impuesto.
-Si lo que das es el usufructo, reservándote la nuda propiedad, 48.000x5%=2.400 euros de impuesto.

Creo que es el caso al que te refieres, pues entiendo que se trata de una transmisión ascendente, de hijo/s a padre/s.

Otra más: Vender, sea la nuda propiedad, sea el usufructo. En tal caso el impuesto de los pisos es el 10% (En el caso de Sanxenxo 10.200 euros o 4.800 euros según que lo que se venda sea la nuda propiedad o el usufructo).
En todos los casos es preciso hacer escritura y conveniente inscribir en el Registro de la Propiedad. El gasto depende de la complejidad del caso; si la operación es sencilla y en los casos expuestos, la operación se podría encarecer hasta en unos 700/800 euros.

Respuesta a la 2ª pregunta:
Confieso que no le pillo el sentido a la pregunta, debe de ser que estoy algo espeso desde el cocido del domingo en casa Besadío. En principio suena algo así como “hijo, te doy el cuadro de Picasso de las palomitas” y vas y se lo das; luego, al cabo de un año, al mismo hijo le pretendes volver a dar el mismo cuadro que ya le diste. Si sobre la mitad del piso ya hay un usufructo ¿cómo se va a volver a adjudicar a la misma persona el mismo usufructo sobre esa misma mitad, si ya lo tiene? Voy a imaginar aquí dos posibilidades:
            -Una, que se trate de trasmitir o adjudicar el usufructo de la otra mitad del piso. Ningún problema: por cualquiera de los métodos indicados. Así el usufructuario llegará a serlo del 100% del piso y  no sólo de la mitad y, por ejemplo, podrá cobrar el 100% del alquiler y no sólo la mitad.
            -Otra, que se trate de trasmitir o adjudicar el usufructo a otra persona (distinta del usufructuario que ya lo es). Tampoco hay problema: se llama usufructo sucesivo y, cuando muera el primer usufructuario, entrará el segundo en el uso y disfrute, si le sobrevive.

            Disculpa si no es el caso por el que preguntas, pero llevo a rajatabla la norma de no mantener correspondencia sobre las consultas para no hacer competencia a abogados y otros notarios. Pregunta al tuyo de confianza: todas estas cuestiones son el pan nuestro de cada día y están muy trilladas.

martes, 21 de noviembre de 2017

EL DELITO DE REBELIÓN

Acueducto (A Cidade. Borbén/Fornelos)

Traeremos aquí una interesantísima colaboración de Federico Cantero Núñez, hoy Notario y otrora miembro del cuerpo Jurídico-militar, sobre el Delito de Rebelión. Pocas voces más autorizadas: Su artículo en la Revista Española de Derecho Militar, nº 39, Ene/Jun 1980, fue citado más de una decena de veces en el tratado de Derecho Penal, parte especial de Rodríguez Devesa (edición 1983); y lo fue también por la defensa en el Juicio al “golpe de los coroneles” (para los babys: la “rebelión” siguiente a la del 23-F) y, muchas de sus afirmaciones sobre la reforma del delito por ley 2/1981, aunque hechas hace más de treinta años, aún no han prescrito: “(la reforma)…tiene su causa en los acontecimientos vividos el 23 de febrero (de 1981) y pretende evitar –en la medida que una ley puede hacerlo- la repetición de acontecimientos semejantes…”; “La gravedad de las nuevas penas parece a todas luces excesiva… Las leyes han de estar dirigidas para la generalidad y no para un caso concreto que, por serlo, es como tal irrepetible”; “Dudamos mucho de la eficacia preventiva e intimidatoria del castigo en el delito de rebelión. Quien… ejecuta una rebelión, nunca mira atrás y tiene su norte puesto en la victoria”.
Un gran diario nacional en su edición de 14 de abril de 1.984, recogía el informe del defensor militar -que glosaba a Cantero-, en relación al “Golpe de los coroneles”: “Según autorizadas opiniones (la nueva ley) fue redactada por unos diputados en los que persistía el efecto emocional… elevaron la pena mínima de seis meses a doce años… el teniente auditor don Federico Cantero encuentra el incremento excesivo, contrario a la tendencia moderna…”
Los lectores de Derecho de Galicia aprovecharán muy bien su tiempo leyendo esta autorizada y amena colaboración.
J.Millot



EL DELITO DE REBELIÓN.
Por Federico Cantero Núñez.
Los acontecimientos que han precedido y seguido a la Declaración de independencia de Cataluña y la aplicación por parte del Estado del artículo 155 de la Constitución traen a la actualidad el delito de rebelión.
El grave error del legislador a la hora de tipificar y regular este delito, es hacerlo con el pensamiento puesto en la última rebelión producida o fracasada. Lo que el legislador no piensa es en que la siguiente vez que se intente seguro que poco se parece a la anterior.
El delito de rebelión o su proposición o la misma conspiración para la rebelión suelen ser acontecimientos históricos y afortunadamente, desde la implantación de la democracia, sólo recordamos la operación Galaxia en 1978 en plena transición y en la que la sentencia condenó al Teniente Coronel Tejero y al Capitán Sáenz de Inestrillas  como autores de un delito de conspiración y proposición para la rebelión. Posteriormente se produciría el conocido delito consumado de rebelión del 23F.
Nada más producirse el Golpe del 23F se aprobó la Ley Orgánica 2/1981 de 4 de mayo que reformó el Código penal (rebelión común) y el Código de Justicia Militar (rebelión militar). La celeridad fue tal que la Ley no contiene ni Exposición de motivos, aunque es obvio que tiene su origen fáctico en los acontecimientos que los señores diputados vivieron en sus carnes la tarde noche del 23 F. Esta Ley del Gobierno de Calvo Sotelo fue conocida como Ley de defensa de la democracia y se aplicaría al llamado Golpe de los Coroneles (Muñoz Gutiérrez y Crespo Cuspinera) previsto para el 26 de Octubre de 1982 y que sería abortado en vísperas de las elecciones que llevarían a Felipe González a la presidencia del gobierno.
Con posterioridad, la aprobación del Código Penal Militar de 1985 que sustituyó al Código de Justicia Militar, empezó el proceso de desmilitarización de la Rebelión y así el artículo 79 sólo la contempló para tiempos de guerra. La desmilitarización del delito es total en el nuevo Código penal militar aprobado por la Ley 14/2015, de 14 de octubre, que sencillamente lo deja extramuros del Código penal castrense, salvo caso de conflicto armado internacional (art 9.b).
En la actualidad sólo existe una forma de rebelión y es la regulada por el Código penal de 1995, cuya mayor inconsistencia radica en que después de la tipificación del delito, al que se le añadió dentro de los elementos objetivos del tipo la “violencia”,  el resto del articulado, aunque no excluye a los civiles, en el fondo parece estar pensando  en una rebelión auténticamente militar “jefes principales”, “mando subalterno”, “combate entre las fuerzas de su mando y la autoridad legítima” (son expresiones contenidas en el artículo 473), “El militar que no empleare los medios a su alcance para contener la rebelión…”(leemos en el 476) . Desde luego lo que no parece estar en la mente del legislador es que la propia autoridad legítima e institucional se alce para perpetrar un delito de rebelión. Parecería poco probable la consumación de un delito de rebelión sin fuerza armada…. Y tampoco parece pensar en la rebelión cuántica, que puede ser y no ser al mismo tiempo y en las que los supuestos delincuentes están más atentos a su defensa frente al ordenamiento jurídico al que quieren sustraerse que en la propia consecución de los fines supuestamente pretendidos. Como se comentó en aquel entonces (*) “quien propone, conspira o ejecuta una rebelión, sea militar o común, nunca mira atrás y tiene su norte puesto en su victoria”. Esta circunstancia dista mucho de producirse en los comportamientos de los nuevos “rebeldes” catalanes.
   
(*)“Consideraciones en torno a la Ley orgánica 2/1981, de 9 de marzo (recte de 4 de mayo) en materia de rebelión y rebelión militar”, en REDM, nº 39 (en-jun. 1980), publicado en 1982 por Federico Cantero Núñez.                                                                        


Jacques, un escribidor bulímico, no se resiste a terminar sin añadir una coda de su cosecha:

El derecho penal tiene un carácter, por una parte, preventivo; por otra, educativo: su fin es mejorar la sociedad. Pero, cuando Leviatán asoma, las mentes asustadas leen lo que no está escrito: la pena tiene que ser una retribución del mal; y, siendo el mal absoluto, la pena debe ser absoluta. El que tenga un oído fino habrá captado que nuestros paisanos gallegos tienen su versión del prusés: es la destrucción del Estado español. Nadie duda que después de Cataluña vendrían Navarra, País Vasco, Baleares, Canarias, Valencia…: La nueva Yugoslavia. Por fin en algo están de acuerdo “las dos” Españas: para unos, es una desgracia la desintegración del País que engendró un continente, América, al que dio lengua, identidad, derecho, costumbres, religión, total na, como dirían en La vida de Brian. Para otros la verdadera catástrofe radica en la pérdida de la pensión y la sanidad de lujo; lo dicho, las dos: don Quijote y Sancho. Estoy seguro que esta tensión entre la cabeza o el corazón está instalada también en las mentes de nuestro poder judicial. La gran interrogante es si lanzar o no la bomba atómica, por otro nombre “delito de rebelión”: el de los veinticinco años a la sombra. Su aplicación al caso dependerá de que se aprecie o no el elemento de “violencia”, definitorio de este delito. ¿Será bastante el cerco a la Consejería de Economía; la retención de la comitiva judicial y de la Guardia Civil; el destrozo ultrajante de tres vehículos policiales… con intervención de dirigentes del prusés? ¿Las posibles órdenes de abstención a los mosos, aumentando el desamparo de mucha gente? ¿Los sabotajes a los alojamientos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado?
De lo único que Jacques está seguro es de que, a día de hoy, ya se ha producido esa etapa del despegue de un avión en que el piloto dice: “¡V-1!” “¡Rotation!”. Ya no hay vuelta atrás. La Justicia no negocia.

Nuestros jueces y fiscales están ante la mayor prueba de  sus vidas.
J.Millot

 Creo que ruta de la Fraga del río Barragán o de A Cidade es la más espectacular y cuidada que ofrece nuestra tierra. Si empieza entre cascadas y uno de los mayores bosques caducifolios de Europa, termina en cierta ciudad misteriosa, abducida por la selva, fechada a caballo de la edad de Hierro, los romanos y el medioevo: casas tapizadas por la moqueta verde del musgo, canalizaciones y el acueducto que encabeza este post: algo entre la Galicia tópica de la magia y el esoterismo e Indiana Jones. Para decantarse por lo gallego, mejor terminar con un cocido en casa Besadío.

   

jueves, 16 de noviembre de 2017

¿QUÉ SIGNIFICA "LEGAR" LA LEGÍTIMA?

Mariposa de Iguazú (foto Mercedes Rajoy)

Consulta pública al "Formulario de Contacto" adjunto: ¿Que significa legar la legítima al hijo al que se reconoce? ¿Quiere decir que tiene derecho a algo por legítima y a algo más por legado?

Respuesta:

En Galicia los hijos o descendientes de hijos premuertos son acreedores de un cuarto del valor líquido de la herencia es decir, deducidas las deudas: eso es lo que significa la palabra “legítima”. Si son varios, repartirán entre ellos el cuarto. Los legitimarios no son herederos, o sea continuadores de la persona y bienes del difunto: son acreedores, alguien a quien se le debe algo: como si el difunto tuviera una póliza con Abanca. E igual que Abanca no interviene en la herencia, los meros legitimarios tampoco. Pero tienen derecho a cobrar, aunque ni siquiera es preciso que sea con dinero de la herencia: sirve igual si el heredero se lo saca del propio bolsillo. La deuda se puede dejar pagada "en vida" y, si no se hizo, se pagará "en muerte" por los continuadores de la personalidad del difunto que son sus herederos.

Cuando a un hijo se le deja nada más que la legítima se dice que está "reducido" a la legítima.

¿Cómo se hace para dejar a un hijo reducido a la legítima “en muerte”? ¿Hace falta dejarla de algún modo? La Ley (240LG) dice que la legítima es un derecho que se recibirá del causante “por cualquier título”. O sea que no existe una forma predeterminada. Los medios más habituales de referirse a la "reducción a la legítima", son:

* No decir nada. El testador puede poner con intención: "Me llamo Manuel y tengo un hijo llamado Juan. Instituyó herederos a mis sobrinos Pedro y Pablo". Aunque Manuel no diga nada, Juan es acreedor de un cuarto (a pagar por Pedro y Pablo), porque su derecho nace de la ley, no del testador.
**Someterse a la ley: "Me llamo Manuel, reconozco a mi hijo Juan el crédito legitimario que la ley le concede, e instituyo herederos a mis sobrinos Pedro y Pablo". El efecto es el mismo: Juan es acreedor de un cuarto y da igual que reconozcas la ley como que no: no puedes conducir a 140 por hora aunque discrepes del Código de Circulación.
***Legar la legítima: "Me llamo Manuel, reconozco por hijo a Juan al que lego la legítima e instituyó herederos a mis sobrinos Pedro y Pablo". La consecuencia es la misma: Juan es acreedor del cuarto a pagar por Pedro y Pablo. El legado es una especie de donación que te hace el testador y en este caso Manuel, muy generoso, ha regalado a Juan aquello a que por ley tenía derecho y daría igual que no le hubiese regalado.

No, el “legado de legítima” no implica ninguna ventaja adicional. Es una costumbre, como si el difunto en el fondo te dejara algo.

****Instituir heredero al legitimario. ¡Esto es distinto! En tal caso Juan, como heredero aunque lo fuese de un cuarto, sería continuador de la personalidad de Manuel, tendría derecho a intervenir en la partición del caudal y a que se le adjudicasen bienes de la misma naturaleza, calidad y especie que a los herederos Pedro y Pablo. Pero esto no es muy habitual, pues si reduces a alguien a la legítima no sueles querer que ande por el medio y no tendría sentido nombrarle heredero.


En resumen, si se lega la legítima al hijo que se reconoce y se nombran herederos a dos sobrinos, estos últimos heredan y continúan la persona del difunto pero le deberán al hijo la cuarta parte del valor líquido de la herencia.


¡Ojo!: aquí nos referimos a testadores gallegos. Los derechos que los diversos países conceden a los hijos, son de lo más variopinto. Por ejemplo:

-Ninguno: En el Reino Unido, USA y, en España, en parte de Álava y Navarra, los hijos no tienen ningún derecho en la herencia de los padres.

-Acreedores (a menudo de un cuarto): Galicia, Cataluña…

-Herederos, forzosos, a menudo de dos tercios.-Tres palabras importantes cada una: “herederos”, “forzosos” y de “dos tercios”: Madrid, Castilla-León, Asturias… Por eso es muy importante saber si el testador es de Becerreá o de Ponferrada. El paso de Piedrafita es fundamental.