jueves, 14 de octubre de 2021

¿NULIDAD DE LAS HERENCIAS A LOS ASILOS?

 

Puebla de Sanabria, casi Galicia

Me refiero al nuevo artículo 753 del Código Civil tras la reforma por la llamada ley de la discapacidad, ley 8/2021 que entró en vigor el pasado 3 de septiembre de 2021. O sea que estamos hablando para los que vayan a fallecer después, cualquiera que fuese la fecha del testamento. Como solemos, primero trataré el tema en términos generales, para después centrarme en su aplicación bajo las leyes de Galicia.

Señala el nuevo artículo 753 que será nula la disposición testamentaria hecha por las personas que se encuentren internadas por razones de… asistencia, a favor de sus cuidadores que sean titulares, administradores o empleados del establecimiento público o privado en que aquellas personas se encuentren internadas; también será nula la disposición realizada a favor de dichos establecimientos.

 (Omito el tema de la disposición realizada por hospitalizados a favor de sanatorios u hospitales porque no conozco ningún caso).

 Antes que nada, una precisión terminológica: la ley se refiere a los geriátricos, no a las residencias de ancianos puras. Es decir, establecimientos para personas que necesitan estar internadas por motivos de atención permanente. Claro que si nos conformamos con esto nos quedaríamos a dos velas, puesto que la mayoría de los establecimientos son mixtos: en parte residencias de ancianos, en parte geriátricos para los que necesiten asistencia permanente; con frecuencia los primeros pasarán con el transcurso del tiempo al grupo de los segundos  por el inexorable declive del ser humano. En tal caso ¿a qué atenerse? Parece que la perspectiva debe ser, no la objetiva, la del establecimiento, sino la subjetiva, la del interno que precise o pase a precisar asistencia permanente (médica, enfermería, higiene, alimentación, salud mental y un largo etcétera). Te escucho, amigo consultante, ya sé que los supuestos intermedios serán numerosísimos. Es que si de algo podemos estar seguros es que la nueva norma va a ser una fuente de pleitos.   Un criterio, tan bueno o malo como cualquier otro puede ser el que ofrece el art. 2.2 de la ley de la Dependencia: persona dependiente, y por ello necesitada de asistencia es “la que se encuentra en una situación permanente que le impide llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria y por consiguiente precisa ayuda importante de otra u otras personas para realizarla”.

La crítica a vuelapluma de la norma, sin haber dado aún mucho tiempo a la reflexión parece de cajón. ¿Acaso no teníamos una Constitución que en el art. 33 consagraba el derecho a la propiedad privada?  Entiendo que se pretende evitar la captación de voluntades, pero aquella Constitución que teníamos también decía algo de la presunción de inocencia, creo que en el 24. ¿O estaré equivocado?

 

En cuanto al Derecho de Galicia, ya es otro cantar: entiendo la norma completamente inaplicable en nuestro territorio foral.

Parece conveniente para enfocar el tema poner aquí unas líneas sobre la permanente contradicción que se produce en nuestro país entre las leyes autonómicas y las estatales, al ir legislando ambas administraciones sobre la misma materia a lo largo de sucesivas reformas y contra-reformas. La doctrina actualmente sentada por el TC (STC 1/2003) es que cuando hay contradicción entre una norma autonómica y una estatal, una de las dos es inválida, por lo que existe un conflicto institucional, que solo puede resolver el propio Tribunal Constitucional.

Con lo que de nuevo hacemos un pan con unas tortas: si hay que esperar una década a que el Constitucional resuelva, mientras los herederos abintestato se matan con los administradores del geriátrico (favorecido con la herencia), significa que la Justicia española es muy pobre en soluciones, casi inoperante.

Encuentro acertada la opinión para “ir tirando” del catedrático de la UAM Velasco Caballero, basándose en parte en la STS 4687/2013: El conflicto normativo debe reconducirse a posibles lagunas en normas autonómicas afectadas por nuevas leyes estatales. “En la medida en que la norma autonómica no regula en forma precisa y directa una realidad y si lo hace en cambio la ley básica estatal, podría hablarse de una laguna…” Sintetizando: si la ley autonómica tiene una laguna (desconoce el tema), prevalece la estatal; si tiene regulada la materia, prevalece la de la comunidad autónoma.

Yendo a lo nuestro. ¿Regula la ley de Galicia la disposición testamentaria a favor del cuidador? Si claro. Y dice justo lo contrario que la nueva norma estatal. Donde la ley estatal dice que “será nula la disposición… a favor de sus cuidadores”, que sean empleados del establecimiento donde esté internado el testador, o a favor del propio establecimiento donde se presten cuidados (753 CC), dice la Ley de Galicia en su artículo 203: “Será válida la disposición en favor de quien cuide al testador”, sea persona o personas, jurídica o no. A mayor abundamiento las ley de Galicia regula causas de inhabilidad para suceder (como el hecho de estar divorciado, separado, de hecho, en trámites, etc.), sin que aparezca la tal del establecimiento asistencial, algo lógico, puesto que sería contradictoria con su propio texto.

 Por lo tanto en Galicia no existe laguna alguna en la materia, ni siquiera un charco. La cuestión está regulada de forma precisa y directa por nuestra ley civil, la 2/2006. En consecuencia, en territorio gallego hay que descartar la nulidad de la institución en favor de los cuidadores, sean personas físicas o jurídicas (geriátricos), públicas o privadas.

Naturalmente una norma que  presupone conflictos constitucionales y autonómicos a tutiplé está destinada a dar mucho juego a nuestros jueces y tribunales, cuyas brillantes argumentaciones esperamos con impaciencia.

 

 


El capítulo tercero de Docampo Versus Colón está dedicado al "Campo" de Compostela, un lugar muy especial que no servía precisamente para el cultivo de la remolacha. El siguiente fragmento puede dar una idea de que clase de campo se trataba:


Entre las rememoraciones de su infancia, Sebastián seguiría oyendo a su nodriza (con la que habría permanecido hasta los tres años, pasados los cuales una criatura ya es viable y, por ello, susceptible de ser acogida en un hogar de bien) que le hablaría de aquel Santiago de Compostela, tan ligado a la familia Do Campo.  Miles de romeros afluyendo uno detrás de otro, cargadas sus bolsas de monedas de oro ¿Quién tiene tiempo para ir a Roma? Hijo, para buscar oro no hay que ir lejos. Para esas cosas a los galeguiños nos basta con Santiago, el Hijo del Trueno.

En su catedral el aire estaba tan enrarecido por el hedor de los peregrinos que había que colgar del techo un gigantesco botafumeiro de plata, el cual danzaba a ras de las sobrecogidas cabezas, o un poco más abajo para que dejasen de pecar, esparciendo una acre estela de olor a incienso. ¡Que fabuloso negocio! Junto a las viejas estirpes, vinculadas por parentesco a la Iglesia y a la explotación del Templo, comenzó a sobresalir a finales del siglo XIII la de los cambeadores. Los cosmopolitas romeros traían:

 

dineros de plata y de oro que no eran conocidos y muchos malditos 2.

 

 Y ¿qué hizo el obispo para solucionar el problema? Pues nada, facultó a doce caballeros cambeadores para que cada uno pusiese ante la puerta del Camino dos mesas doradas y pintadas, y dentro monedas; y que las cambiasen. No podrían ser hijos de moro, judío, barragán ni barragana —a Sebastián se le empañarían los ojos al oír aquello— y, con las ganancias, pondrían cirios para alumbrar por de noche al Apóstol y a los peregrinos. Con el tiempo —por así llamar al dinero—, supieron rodearse de una mística caballeresca y elitista a fuer de Templarios de la catedral de Santiago, émulos de aquellos otros que defendían el templo de Jerusalén. En el consistorio, donde se sentaban los próceres de Santiago, era frecuente ver en sus bancos a apellidos cambeadores, como Abraldes y Do Campo.

Pero los Campo sentían una piedra en el estómago.

Vale que en las ciudades italianas tengan por muy honroso el oficio de banquero, pero, por estos lluviosos pagos parece como si te faltase algo para pasear por la rúa do Camiño o la de Solovio con la cabeza bien, bien alta. Dale con la cháchara italiana, pero ¡pardiez! ¿Qué es lo que hizo Jesucristo con los mercaderes del Templo? ¿Qué? Por suerte el oro es un metal muy maleable, de múltiples utilidades, llegando a conmover al mismo Cupido: ello facilitó la solución del problema: la alianza matrimonial con la poderosa casa nobiliaria de Moscoso, señores de Altamira. La gente aun sigue pensando en un Creso cuando le hablan de un Campo y eso es todo lo que necesita saber un joven que se dispone a abrirse camino en la vida, sin cansar demasiado el brazo con la espada. En Castilla nadie tiene por qué saber que en Tuy no existe ni un solo Campo o Docampo censado.

El joven Sebastián se asomaría a la ventana con la mirada puesta en las viejas casas de piedra de Tuy, pero descubriría que tenían los sillares desbaratados por la porfía de Camiña para arrebatar la villa a su señor natural, el obispo Diego de Muros. Los viejos cubos de granito, recubiertos de musgo la traerían a la mente la gran casa del Campo en Compostela, la sede de la familia que después también sería Moscoso. Muchas historias se contaban de ella, quizás Sebastián entrevió los muros del palacio en alguna de las campañas a que su padre lo había llevado como paje, pero eso no lo puede recordar.

La casa-torre en la plaza do Campo era el principal edificio de los Moscoso-Docampo, en el epicentro mismo de la ciudad, junto a las calles del Camino 3. Primer edificio condal en Compostela, contaba con docenas de cámaras, sala, cuadra y bodega. En el portal, solado de grandes sillares de granito, tan amplio como una docena de casas del entorno, estaba centralizada toda la burocracia de los asuntos Altamira: allí se cobraban rentas y se despachaban asuntos, ante la rabia impotente de la Iglesia, puesto que al arzobispado correspondía el monopolio del ejercicio de la Justicia 4. El primer conde se había encargado de liberar por vía testamentaria “mi casa del Campo” de toda dependencia de la Iglesia 5; un auténtico mandoblazo post mortem, como los del Cid.

¿Pero que rayos tenía este dichoso Campo que lo hacía tan interesante, insustituible por cualquier otro pazo, torre o fortaleza? Debe resultar extraño el caso de una plaza con una estrella exclusiva para que la ilumine a ella sola, pero esa plaza, hoy llamada de Cervantes, la tenía y la tiene.

 

a partir de 1842 se empezó a conocer popularmente el lugar como plaza de Cervantes, denominación que no se haría oficial hasta 1886. Eso sí, la fuente era antigua, ya que está documentada desde principios del siglo XV, habiéndose denominado su emplazamiento con anterioridad al nombre actual, Campo de la Estrella (Campo Estela, en latín vulgar) y Campo o plaza del Pan 6.

 

O Campo da Estela para los santiagueses de los siglos XV y XVI (que combinaban el uso latín vulgar con el del gallego), hace alusión al punto exacto en que un lucero descubrió al ermitaño Pelagio la tumba del Apóstol, más adelante un suburbio de la ciudad de Santiago. Por una elipsis de la preposición, habitual en la toponimia gallega (Campo Marzo, Campo Becerro, Campo Lameiro…) se produce la voz Campo-Estela o Compostela, creo que en este último caso por el arbitrario desplazamiento del artículo gallego o por parte de un copista foráneo. En el Medievo, dos suburbios acabarían por dar nombre al conjunto de la ciudad apostólica: primero, Libredón y, años más tarde, Compostela, siendo este último el que ha predominado. Debemos aclarar que no pretendemos hacer etimología: los eruditos se atreven a derivar el topónimo de las voces célticas Cómboros (escombros) y Steel (mineral); pero aquí sólo pretendemos modestamente reflejar el sentir popular sobre el apelativo. Ya desde el libro de Turpín (siglo XII) y los romances de peregrinos se tuvo claro que el hallazgo de la tumba fue cosa de una estrella y el viejo Burgo está plagado de estrellas de ocho puntas, como las dos de la plaza de Platerías o la que adorna la pared del viejo consistorio en la plaza do Campo Estela. Un ejemplo lo encontramos en cierta Alegoría que habían preparado los estudiantes para las fiestas del Apóstol de 1508: no se les ocurrió mejor horterada que representar a Galicia como un genio con una estrella en la frente, que guía por la rua do Campo a los discípulos del Apóstol 7. Otra cita podemos verla en cierto famoso texto del siglo XVI:

 

La Apostólica Metropolitana Iglesia tomó por insignia el Túmulo lleno del resplendor de una estrella, y la población el nombre de esta, llamándose Campo-estela, que con muy poca alteración compone el de Compostela 8.

 

Acude a nosotros el pensamiento de que proclamarse de Campo (do Campo Estela) en los siglos XV y XVI era tanto como decirse de Santiago o santiagués. O compostelano, pues la denominación de la parte, el suburbio Compostela, acabó aplicándose al todo, Santiago. Ello no implica en Sebastián renuncia u ocultación de su lugar de nacimiento, Tuy; en el encabezado de su testamento ambos gentilicios conviven en armonía. Pero Tuy era el Verdún de la primera gran guerra, un dantesco campo de batalla atestado de escombros que incluso había perdido el aspecto de ciudad, un lugar donde te nacían, no nacías.

Los Campo del Campo se mantendrán fieles al negocio cambeador que les sostendrá durante generaciones en las inmediaciones de la cúpula bancaria: siglos más tarde, cuando la familia Altamira busque un retratista aseadito, no encontrará otro mejor que un tal Francisco de Goya. En cuanto al Campo de Santiago, lo cierto es que de allí nunca salieron grelos ni lechugas, pero, de toda la vida, tienen allí su asiento las más preclaras dinastías de banqueros.

martes, 5 de octubre de 2021

ADQUISICIÓN DE LA SERVIDUMBRE DE PASO POR USUCAPIÓN


Cataratas de A Barosa: un clásico del Otoño
 

En Galicia el derecho de paso se gana por su uso continuado durante 20 años, si se hace de forma pública, pacífica e ininterrumpida y siempre que esos veinte años sean posteriores a 6 de septiembre de 1.995.

         La historia es la siguiente. Hasta 1995 las servidumbres de paso gallegas se regían por el código civil y no podían adquirirse por prescripción de 20 años porque, al no ser continuas (no se está pasando constantemente), lo vedaba el artículo 537. Pero entonces vino la ley gallega de 4/1995 y dijo que en Galicia sí, que en Galicia sí que se adquiría la servidumbre por paso durante veinte años. Dice esta:

 

DE LA SERVIDUMBRE DE PASO

Artículo 25.

La servidumbre de paso se adquiere por ley, por dedicación del dueño del predio sirviente o por negocio jurídico bilateral, cualquiera que sea la forma en que aquél se expresase. Igualmente, puede adquirirse por su posesión pública, pacífica e ininterrumpida durante el plazo de veinte años, que comenzará a contarse desde el momento en que hubiese empezado a ejercitarse.

 

Como las leyes no tienen efecto retroactivo (hacia atrás) quiere decir que esos veinte años debían que ser posteriores a la fecha de efectos de la ley (06/09/1995), lo que en nuestro tiempo (2021) ya será lo normal.

 

Con posterioridad, la ley Galicia 2/2006 reguló la acción negatoria de la servidumbre. Los propietarios disponen del plazo de 30 años para ejercitar la acción negatoria, a contar desde el momento en que empezó a ejercitarse el paso, salvo que éste fuera clandestino (art. 82.1 ley 2/2006). Al dueño corresponde la prueba de que el paso se concedió por mera tolerancia (siempre dentro de los 30 años, después ya está consolidado el paso por usucapión).

 



El capítulo segundo del ensayo Docampo versus Colón entra ya en la parentela de Sebastián do Campo. Existe prueba documental de que estaba entroncado con el conde de Altamira, familia que usaba el Moscoso para los legítimos y el Campo para los que no; linaje a su vez hermanado con el del conde de Camiña, el famoso Pedro Madruga. De lo poco recomendable que era semejante parentela podemos destacar que estaba bien considerado tirarle una palletadas (saetazos) a la propia madre, siempre que se hiciese con deportividad. El enemigo a batir será el inefable obispo Fonseca, otro pájaro de cuidado.





He seleccionado este fragmento:

Hola Julio Cesar, tú que sabes de esto ¿te importaría continuar el relato por mí? Dices que: “Gallia est omnis divisa in partes tres”. Omnis Galicia, también: pongamos Norte, Centro y Sur. El acotamiento del tema de esta obra exige descartar la banda del Norte: debemos poner fin aquí a las hazañas de Pedro Pardo de Cela con ese breve viaje que hizo su cabeza, chorreante de sangre, del tocón a las tablas del cadalso, mientras pronunciaba las famosas palabras: “Credo, credo, credo”. Nunca tal prodigio se volverá a repetir. Intentos de balbucir tras la decapitación, sí (Ana Bolena), tres palabras completas, jamás. A la postre, los otros dos tiranos, Altamira y Camiña, acabarán también a manos de los Reyes Sangrientos de una forma parecida, sin siquiera haber conseguido para la historia un hecho tan hazañoso como ese espectral credo, credo, credo que se ha convertido en uno de los mitos gallegos.

 Adiós Pardo de Cela, pero creo que debemos dejar sentado que con quien se relaciona la Galicia de Campo es, tanto con la mesnada sureña de Camiña, en una de cuyas ciudades devastadas, Tuy, lo nacieron, como con la facción del centro y capital, Santiago, cuyo apellido fuerte eligió por algún motivo que no explicita al testar. Ambos grupos, Sur y Centro, conformaban una unión inextricable de armas y mentes. Necesitaban, tenían un enemigo, un enemigo de categoría. No cabe duda de que también somos los enemigos que elegimos en la vida (aunque esto se le haya olvidado decirlo a Shakespeare); ellos nos caracterizan “a contrario sensu”.

El antagonista de la banda bicéfala, el memorable tonsurado cuyo nombre ostenta el palacio inmediato a la catedral de Santiago, merece unas líneas.

Alonso de Fonseca II, el arzobispo y señor de Santiago era como uno de esos papas que vestían mejor la loriga que la sotana. Ojos negros atentos y sonrientes enmarcados en una cara seria, este será el rival de más cuidado al que se enfrentará la casa Moscoso: un linaje oscuro que afianzará su patrimonio a partir del S XIV por su intensa vinculación con los Campo o do Campo. El premio era Santiago de Compostela, a donde peregrinaba el mundo y no con los bolsillos vacíos. El linaje Moscoso-Campo entendió enseguida que tendría abatir la cabeza de Fonseca. Pero el arzobispo tenía una baza muy firme:

 

El señorío eclesiástico de la tierra de Santiago y como base la propia ciudad compostelana que, tejiendo alianzas con unos y otros nobles conseguía establecerse siempre contra aquellos que le acechaban 6.

 

El intento de afirmar su autoridad por parte de Fonseca, precipitó las cosas: había osado nombrar un alcalde mayor en Santiago. Los Moscoso acusaron el golpe: ejercían desde generaciones el cargo de Pertiguero de Santiago que conllevaba el mando de las fuerzas de la Iglesia y una pesada mano sobre la urbe. Dicho y hecho, Bernal Yáñez Moscoso, a la sazón cabeza del linaje, entró en Noia, el puerto de Compostela, con cincuenta escuderos y quinientos peones y apresó al arzobispo que se encontraba en la villa con quinientos de a caballo. El colmillo del lobo. Bernal lo sacó de la villa, lo metió en una jaula y lo llevó al castillo de Vimianzo, pidiendo por su rescate quinientas doblas de oro. En aquella fecha, finales de 1464, ya existía unidad de armas con el Sur y no es descabellado cavilar si Pedro, padre de Sebastián, formaría parte de la hueste con su ballesta: como exteriorización de su hombría, el cronista sugiere que Moscoso no se sirvió de caballos en su asalto.

martes, 28 de septiembre de 2021

RUPTURA DE VÍNCULOS PARENTALES EN LA ADOPCIÓN INTRAFAMILIAR

 

Pazo de Rubiáns (Vilagarcía): 70 hectáreas de jardines y viñedos 

Consulta: Fallece el padre (P), dejando 5 hijos a los que instituye herederos “sustituidos por sus descendientes”. Después fallece uno de los hijos (H1), que deja a su vez un hijo (N). N es adoptado por otro de los hijos, es decir por un tío (H2). Por último fallece la madre (M) sin modificar el testamento, del mismo tenor que el de su difunto esposo (P), es decir instituyendo herederos a sus 5 hijos “sustituidos por su descendencia”.

Se trata de determinar si N es heredero sustituto de M en representación de H1, o si, por el contrario, se han roto los lazos familiares de N con H1 y ahora es hijo únicamente de H2.

Derecho aplicable al pie: *)Codi de Catalunya; **) Código Civil; ***) Ley Civil de Galicia.

 

La capilla tiene 2 confesionarios mágicos

Respuesta:

Con carácter previo hay que abordar el tema formal. El ejercicio como herederos de los sustitutos nombrados como “los descendientes” requiere su designación en Acta de Notoriedad ante notario del lugar (conocida como Acta para la designación nominal de herederos nombrados en forma no nominativa regulada en el art. 82.3º del D 14/02/1947). Pedirá pruebas (libro de familia) y testigos y resolverá. Por ejemplo, así: los herederos de M son José, Juan, Aurora y María Pérez Pérez y Manuel Pérez Martínez; o sea citándolos con su respectivo nombre y apellidos. Con ese título, ya se pueden adjudicar los bienes por quintas partes o lo que sea. Naturalmente si el notario desconoce la adopción, declarará a N heredero de M como sustituto de H1, sin perjuicio de que su Resolución, como cualquier otra, sea impugnable ante los tribunales.

 

Antigua fortaleza de 1411, en la Ilustración se cambió a un chateau francés

Ahora viene el aspecto sustantivo. La adopción produce la ruptura de vínculos con los parientes por naturaleza, pero, en el derecho catalán * (para causantes catalanes), existe una excepción cuando el adoptando lo sea por parientes hasta el 4º (adopción intrafamiliar). Dicha modalidad no existe ni en el derecho común ** (Código Civil), que establece un numerus clausus de dos excepciones, art. 178, (cuando el adoptado sea hijo del cónyuge o pareja del adoptante; o, cuando uno solo de los progenitores esté legalmente determinado y todos consientan) ─que no se corresponden con el supuesto analizado─; ni en el derecho gallego, que más o menos dice lo mismo que el código civil (art. 39 Ley de Galicia), con la particularidad de que el gallego ha sido declarado inconstitucional, por lo que en la materia nos regimos por el derecho común.

Creí todo a la guía menos que éste fuera García de Caamaño, el fundador.
                                                          Si el legislador español en la reforma de la adopción de 2015 hubiese querido admitir la modalidad catalana (persistencia de vínculos caso de adoptantes hasta el 4º), lo hubiera hecho. Pero no lo hizo y mantuvo el númerus clausus. En otras palabras, ni el Derecho Común ni el de Galicia excepcionan de la ruptura de vínculos la llamada adopción intrafamiliar (por parientes hasta el 4º).

Podría analizarse también la cuestión desde el punto de vista de la voluntad presunta de la testadora (M). En tal sentido, podría muy bien sostenerse que M hubiera deseado que, de premorirle su hijo H1 le heredase como sustituto su hijo biológico N. Pero frente a eso está el hecho de que utilizó la palabra “descendientes”, que alude al parentesco en sentido legal (art. 917 CC), no a un determinado ADN. Por otra parte, y apelando al conocimiento sociológico que cada uno tenga ¿de verdad puede sostenerse que la testadora habría deseado que uno de sus nietos llevase doble ración? Una, por su padre legal y adoptivo (H2); otra, por su padre biológico (H1). 

 


Por tanto, entiendo que en el caso propuesto se ha producido la ruptura de vínculos familiares. N ha dejado de ser descendiente de H1 y ahora, a los efectos legales, lo es únicamente de H2. Por lo tanto, no puede representar a H1 en la herencia de M.

 Sin perjuicio de que, si ese fuera el consenso familiar, podría intentarse un arreglo de buenas formas, por ejemplo, haciendo los herederos una interpretación unánime del testamento, como albaceas de la difunta e intérpretes de su voluntad. Por ejemplo, aludiendo a que la testadora, conocedora de la adopción, no aclaró el testamento, con lo que podría entenderse que, en el fondo, estaba haciendo una designación nominativa, independiente del parentesco. Pero estas interpretaciones pueden verse sometidas a desagradables avatares registrales y/o judiciales; sin olvidar los fiscales: Hacienda tal vez haga a su vez su propia interpretación de que N está recibiendo una donación de sus tíos y/o primos. En tales casos, el tipo fiscal echaría tanto humo como el volcán de La Palma.

 

By de way, cuando el Parlamento Gallego legisla sobre adopción, su actuación es declarada inconstitucional, lo que no ocurre cuando lo hace el parlamento catalán. Parece que todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros.

Textos legales:

*) Codi Sucesiones Catalunya: Ley 10/2008 de 10 de julio

El libro cuarto introduce modulaciones de nota en el régimen de sucesión intestada en el caso de adopción. En primer lugar, dispone que el parentesco por adopción produce los mismos efectos sucesorios que el parentesco por consanguinidad, y eso, en coordinación con la modificación del artículo 127.1.a del Código de familia, implica el establecimiento de derechos sucesorios ab intestato entre el adoptado y sus descendientes y el adoptante y toda su familia, incluidos los tíos, primos, sobrinos y demás parientes colaterales. La adopción crea vínculos familiares indistinguibles de los que genera la procreación natural, lo cual ha conducido progresivamente a la convicción social que es preciso equiparar la filiación natural y la adoptiva en todos los sentidos. Sin embargo, existen supuestos de adopción que, sin perjuicio de la equiparación de efectos acabada de mencionar, merecen un tratamiento singular. Es el caso de la adopción de los hijos del cónyuge o del conviviente y de la llamada adopción intrafamiliar, en la cual un hijo huérfano es adoptado por un pariente dentro del cuarto grado. En ambos supuestos, el libro cuarto mantiene derechos sucesorios ab intestato entre la persona adoptada y sus abuelos, o ulteriores ascendientes, de la rama familiar que ha quedado desplazada como consecuencia de la adopción por el nuevo cónyuge o conviviente del otro progenitor o de la adopción del huérfano por un pariente colateral de la familia del otro progenitor. En estos casos, también se mantienen los derechos sucesorios ab intestato entre los hermanos por naturaleza, que no deben verse perjudicados por el hecho de que alguno de ellos haya sido adoptado y otros no –o lo hayan sido por otra persona. El mantenimiento de estos derechos sucesorios está muy ligado a la idea de que, en estas modalidades de adopción, es posible que se mantenga el trato familiar con los abuelos o hermanos de origen y que, cuando eso pasa, es justo que la ley lo reconozca. Tanto es así que, si puede acreditarse que se ha perdido el trato familiar, el derecho decae.

 

**) Código Civil. Reforma por Ley 26/2015, de 28/07

 

Artículo 178

1. La adopción produce la extinción de los vínculos jurídicos entre el adoptado y su familia de origen.

2. Por excepción subsistirán los vínculos jurídicos con la familia del progenitor que, según el caso, corresponda:

·     a) Cuando el adoptado sea hijo del cónyuge o de la persona unida al adoptante por análoga relación de afectividad a la conyugal, aunque el consorte o la pareja hubiera fallecido.

·     b) Cuando sólo uno de los progenitores haya sido legalmente determinado, siempre que tal efecto hubiera sido solicitado por el adoptante, el adoptado mayor de doce años y el progenitor cuyo vínculo haya de persistir.

·      

3. Lo establecido en los apartados anteriores se entiende sin perjuicio de lo dispuesto sobre impedimentos matrimoniales.

4. Cuando el interés del menor así lo aconseje, en razón de su situación familiar, edad o cualquier otra circunstancia significativa valorada por la Entidad Pública, podrá acordarse el mantenimiento de alguna forma de relación o contacto a través de visitas o comunicaciones entre el menor, los miembros de la familia de origen que se considere y la adoptiva, favoreciéndose especialmente, cuando ello sea posible, la relación entre los hermanos biológicos.

 

***) Ley Galicia 2/2006 de 14-06. (Inconstitucional STC 16/11/2017)

Artículo 38

La filiación adoptiva produce los mismos efectos que la filiación por naturaleza.

Artículo 39

1. La adopción produce la extinción de los vínculos jurídicos entre el adoptado y su familia anterior.

2. Sin embargo, subsistirán los vínculos jurídicos con la familia paterna o materna, según el caso, en los supuestos siguientes:

·     1.º) Cuando el adoptado sea hijo del cónyuge de la persona adoptante, aunque el consorte hubiera fallecido.

·     2.º) Cuando sólo uno de los progenitores esté legalmente determinado y el adoptante sea persona de distinto sexo al de dicho progenitor, siempre que el adoptante solicite tal efecto, el adoptado sea mayor de doce años y el padre o la madre tengan un vínculo que deba persistir.

·      

3. Lo establecido en los apartados anteriores se entiende sin perjuicio de lo dispuesto sobre impedimentos matrimoniales.




Así empieza el capítulo primero de Docampo versus Colón:

Fray Bartolomé de Las Casas afirma que Campo es un personaje gallego al que enaltece con diversas dignidades (caballero, comendador, hidalgo, harto hombre de bien…1), y, a fuerza de repetirlo, pica nuestra curiosidad. ¿Qué significaba ser gallego en el tránsito del siglo XV al XVI? Antes que nada, será mejor que estemos sobre aviso: El dominico escribe sobre casi todos los indianos, demasiados; mezcla unos con otros y, cuando no sabe, inventa. Pero del que nos interesa, lo que destaca es su galleguidad y sobre eso no caben dudas. ¿Qué jugo podemos sacar al gentilicio gallego? El truco está  en no repetir las letras, g-a-l-l-e-g-o, sino en penetrar el significado profundo que tenían las palabras para las personas que las escribieron.

Nadie estaba seguro de lo que podía pasarle al día siguiente. La aristocracia era de una crueldad estremecedora y la hidalguía, que era su brazo, se limitaba a recordar el bíblico amaos los unos a los otros exclusivamente in articulo mortis. Para muestra, un botón. En la época en que Sebastián (nacido en 1470 según la Real Academia, 1460 2 para otras fuentes, aquí mantendremos 1463) correteaba por las calles de un Tuy convertido en las ruinas de Dresde por la hueste del conde de Camiña (llamado Pedro Madruga), la revuelta popular de los Irmandiños acababa de ser derrotada. Poco tiempo después los señores exigirían los impuestos atrasados a sus pecheros con unos métodos cuyo eco aún perdura en las leyendas de lareira:

 

apretando a algunos de ellos las cabezas hasta que les facían saltar los sesos por las narices, e a otros colgando por logares deshonestos e que les ficieron inhábiles para facer hijos, e a otros echaron al río, atadas las manos atrás 3.

 

Creo que se entiende. Llamarle a uno gallego era más fácil que decirle alimaña, bruto o asesino. El pueblo llano sobrevivía sólo en base a la utilidad que todo cuerpo humano tiene de albergar a un esclavo; cuando al conde de Lemos le aconsejaron que “enchiese de vasallos los carballos” (llenase de vasallos los robles) este dio la famosa réplica de que “no se había de mantener de carballos”. Pero incluso soportando aquel trato inhumano, el plebeyo era perfectamente capaz de infringírselo doblado a su vecino. Mil años de hierro y anarquía habían hecho olvidar el espléndido legado de justicia y paz del derecho romano, recibido como un maná por aquella tierra donde, se añora tanto a Roma, que ha necesitado inventarse una Romería en la ciudad de Santiago. El historiador Benjamín de Palencia narra así la peregrinación que los Reyes Católicos harán a Compostela en 1486:

 

Se acordó la marcha a Santiago de Galicia, ya más fácil y más alegre una vez desaparecido el pesar que sentían los Reyes por la reconocida maldad de los gallegos, arraigada en sus costumbres por larga práctica de desafueros y siempre en busca de males y subterfugios para prolongar de siglo en siglo sus desenfrenados hábitos de vida, como gente hecha a la lucha sangrienta de encarnizados bandos, quebrantadora e toda fe y juramentos y entregada al lujo, a la glotonería y a las demás disoluciones. Connaturalizados con ello, los gallegos rechazaban todo remedio equitativo, y no solo los más poderosos, sino hasta los que sufrían las violencias de la tiranía y que, alternativamente y por mucho tiempo, hacían a otros víctimas de sus atropellos. Cuando carecían de recursos, despojaban de los suyos a sus convecinos o atentaban contra su vida entre el encarnizado fragor de las facciones, huyendo luego a esconderse en la espesura de las selvas llenas de maleza y breñales. Pero a estos hombres, que de intento caminaban descalzos, poco les importaban las asperezas, encallecidos sus pies por el hábito de pisar los abrojos de los matorrales; y no les infundía el menor temor el formidable acoso de la caballería, a pesar de que los principales de aquella región eran muy hábiles en el cabalgar 4.

 

No gallego no es un elogio en la pluma de los cronistas de Indias como Antonio de Herrera o Bartolomé de las Casas. Pasemos página.

martes, 21 de septiembre de 2021

¿PUEDE UN SÓLO ESPOSO DISPONER POR ENTERO DE UN BIEN GANANCIAL?

 

Balandros centenarios en Sxx

Sí, claro. Las reglas son:

Ruta de Samieira, bella y secreta

La disposición testamentaria de un bien ganancial (por parte de un solo esposo) puede hacerse, bien de la totalidad, bien tan solo de la parte que le corresponde.

En caso de duda, es decir si no se expresa con toda claridad, se presume que la disposición se refiere únicamente a la parte que le corresponda al esposo testador.

Si un solo esposo dispone con claridad y expresamente de la totalidad de un bien ganancial, la disposición produce todos sus efectos. La mecánica es la siguiente:

*Si el bien se adjudica al 100% a la herencia del esposo disponente en la liquidación de los gananciales, dicho bien se entrega al 100% al heredero beneficiario.

*Si el bien se adjudica al 50% a la herencia del esposo disponente en la liquidación de los gananciales, dicho bien se entrega al 50% al heredero beneficiario, a quien hay que entregarle además el valor del 50% restante, con cargo a la herencia del causante. Es decir, llevará el 100% del valor: la mitad en el bien a él dispuesto; la otra mitad en dinero u otros activos hereditarios.

*Si el bien se adjudica al 100% al otro esposo (al no-disponente), hay que entregar al beneficiario el 100% del valor del bien, en dinero  otros activos de la herencia del disponente.

Como es lógico, lo más fácil y beneficioso para todos será adjudicar el bien en la liquidación de gananciales, a la herencia del disponente. Caso contrario, entre valoraciones, tasaciones y peritos, pleito seguro.


 

Docampo versus Colón narra la historia del duro marcaje a que el contino Docampo, natural de Tuy, sometió al genovés por mandato de los llamados Reyes Católicos. En imprenta, pronto estará disponible en todos los formatos. Así empieza su Prólogo.

En el principio de esta historia era el caos y el abismo estaba sumido en la oscuridad. Entonces Dios dijo: “Hágase la luz”. La luz de la Edad Oscura empezó a llegar desde Oriente. El comercio, basado en sedas y especias (clavo, nuez moscada, pimienta) y la ciencia, brújulas y pólvora, confluían en Constantinopla tras su paso, bien por el Índico egipcio, bien por la ruta caravanera asiática. 29 de mayo de 1453: salto al vacío: Es bien conocido el efecto de oscuridad total, de apagón, que produjo la caída de Constantinopla en poder de los turcos. ¿Ahora qué? se plantearon las opulentas flotas de Génova y Venecia, asiduas visitantes del Cuerno de Oro. La solución elemental, si no se podía comerciar a través del Asia Menor, era alcanzar las costas indias y chinas dando un rodeo por África. Los portugueses, a los que había tocado la lotería histórica de estar asomados como un balcón a la nueva ruta atlántica, se empeñaron enseguida en el intento. Sucesivas bases de apoyo naval en Bojador, Guinea y cabo de Buena Esperanza, fueron acercándoles al objetivo a lo largo de la segunda mitad del siglo XV.

 La tropa de escopeteros del Sur de Galicia no fue ajena al intento. Siempre de un lado para otro de la raia, de Portugal a Castilla y viceversa, ignorando aun de que lado les haría caer el genio de la historia, la dirigía Pedro Álvarez de Sotomayor, el asesino del amanecer, apodado Pedro Madruga. Con ínfulas reales, “en Galicia con mi casa, basta”, quizás por ello se casó en Portugal con Teresa de Távora de la rancia estirpe de los Perestrello, conquistadores de Madeira y Porto Santo, sin perjuicio de otros parentescos políticos de menos prosapia como el de cierto lunático llamado Cristóbal Colón. Pedro Madruga se titulaba conde de Camiña (Portugal), vizconde de Tuy, señor de Vigo y Pontevedra, mariscal de Baiona, y ni se imaginaba que, gracias al chalado genovés, su estirpe acabaría rigiendo la isla de San Juan que, andando el tiempo, se llamará Puerto Rico.

jueves, 9 de septiembre de 2021

HERENCIA DE LAS CUENTAS AUTORIZADAS Y DE LAS INDISTINTAS

Sanxenxo a punto de  morir de éxito


La pregunta, en esencia, es: ¿hay que incluir en una partición la mitad de una cuenta en la que el causante estaba autorizado? ¿Y si se trata de una cuenta indistinta con otra persona?


Creo que la mejor respuesta a su pregunta es a la gallega: el dinero es de quien es. O sea, si procede del sueldo o pensión de una persona, o de la venta de cosas de su propiedad, etc., el dinero sigue siendo suyo, por mucho que esté depositado en una cuenta conjunta, con personas autorizadas, etc. Y las pruebas de esa procedencia las tiene el propio Banco. Así, la propiedad de los fondos de una cuenta de una pareja, sólo sería a medias sin procede de aportaciones iguales, por ejemplo si se comprometen a aportar 500 euros al mes cada uno para juntar para la entrada de un piso. Sólo en el caso de que no hubiera forma de acreditar de donde proceden los fondos, cabría una presunción de partes iguales entre los distintos titulares; presunción lógicamente “salvo prueba en contrario”.

Eso, para las cuentas indistintas. En la práctica bancaria se da otro supuesto que es el de las “cuentas autorizadas”. En tal caso, el “autorizado” es una especie de apoderado, que puede manejar la cuenta en nombre de su titular, que es el único dueño. Dicho de otro modo, el “autorizar” a una persona al manejo de fondos no implica un regalo o donación de ninguna parte de los mismos.

Resumen: hay que comprobar quien hizo el ingreso y en que concepto. Los depósitos no implican donación. La autorización no afecta a la titularidad. 

(*) Distinto sería el caso de que los cotitulares de una cuenta, fuere cual fuere el régimen de la misma, estuviesen casados en régimen de gananciales: en tal caso, la presunción está a favor de la ganancialidad, ya proceda el dinero de la industria sueldo o trabajo, ya de las frutos rentas o intereses de bienes privativos o gananciales, de cualquiera de los esposos (y salvo que se pruebe que los fondos son privativos, como por ejemplo los donados, los mejorados o los procedentes de una herencia).


Foto de portada: Fuegos en Sanxenxo.-Esta temporada los sanxenxinos de vocación hemos quedado alucinados: la villa ha entrado en el top ten nacional (con Ibiza, Marbella, Benidorm...) y su oferta hotelera supera a la de cualquiera las ciudades del Norte (Bilbao, San Sebastián, Santander; por descontado a Vigo, Santiago o A Coruña). Pero lo que es motivo de satisfacción para los inversores, lo es de tristeza para los aficionados: el disfrute cada vez se concentra más en el otoño tardío o la primavera temprana. ¿Habrá clarividencia para cortar este nuevo nudo gordiano?  



A menudo, nuestras más queridas devociones, no son más que un conjunto de mentiras voluntariamente aceptadas, de queridos engaños, sin los cuales, la vida no sería más que un sucederse de días pálidos y vacíos, como un alba de invierno. Marcelo d´ Horta.


lunes, 6 de septiembre de 2021

UN PAR DE HEREDEROS NO QUIEREN VENDER

 

Atardecer en Montalvo

La pregunta se repite tan a menudo que no puede menos que considerarse que las respuestas dadas en este blog sean un tanto espesas. Procuraré simplificar. Se trata de una herencia en que existe un bien y cinco herederos. Tres queremos vender y dos no ¿qué hacemos?

Camino portugués a Compostela

Lo primero, registrarlo a nombre de los cinco. Basta que lo soliciten tres de los cinco. Puede hacerse “a la española” (el notario extrae por internet un perito que es el único que parte y firma la partición) o “a la gallega”, sólo para causantes gallegos (el notario sortea entre cinco peritos aquel que realizará y suscribirá la partición).

Los manidos arroases

Primoz Roglic

Hecho esto, ya se puede otorgar la venta y que se registre a nombre del comprador. Sí los disidentes insisten, se hará en pública subasta, lo quieran o no.






Si los discrepantes son normales, basta iniciar los procedimientos: al darse cuenta de que habrá que pagar el perito entre todos, lo lógico es que depongan su actitud y firmen la partija. Por lo mismo, al ver que la venta va a tener lugar o sí o sí, lo más conveniente para ellos será que se avengan a consentirla, aun a regañadientes, dado que en las ventas forzosas puede salir perjudicado el precio a obtener.




De próxima aparición en todos los formatos


Peto de O Barazal (Aguasantas, Cotobade).
 San Miguel con su balanza, pesa el alma de los clientes

No, no es igual que el de Briallos (Portas), en estas páginas. Aquel tiene una almiña más (6 en vez de 5), la corona de la Virgen es más compleja y la posición de los ángeles-cabeza es distinta. Pero es evidente que el artista se inspiró en el mismo dibujo. Este es el de las Benedictinas de Cuntis.

Sargo, xarda y xurel...

Selección de actividades veraniegas; incluso no he necesitado el estímulo de los petos de Ánimas para desafiarme a hacer excursiones ciclistas, pues el propio Primoz Roglic ha venido a mis lares, atraído por mis éxitos sobre la bicicleta. El libro, un ensayo, entiendo que aporta sobre la figura de Cristóbal Colón, no para su bien. En bichos marinos, fracaso: me vinieron a visitar dos orcas a la salida de Cies y el iphone fue incapaz de fotografiar siquiera una mísera aleta. Las cabronas se movían como locas.

viernes, 20 de agosto de 2021

LA SEPARACIÓN DE HECHO ANULA LA DISPOSICIÓN AL VIUDO/A


 

La pregunta (con retoques para evitar su identificación) es si un viudo, separado "en la práctica de su mujer", puede recibir la herencia que aquella le dejó.


Antes que nada hay que tener claro que, en nuestro sistema legal (art. 208) toda disposición sucesoria (herencia, legado o pacto) a favor del viudo/a, queda anulada si a la fecha del fallecimiento existe: a) nulidad de matrimonio; b) divorcio; c) separación judicial; d) trámites de divorcio, separación o nulidad; o e) separación de hecho. En el Derecho Común, esta es una cuestión jurisprudencial; en el Derecho de Galicia, una imposición legal.

Ahora bien, me habla vd. de "en la práctica" e ignoro que significa eso; si hay desacuerdo, decidirá el notario competente en procedimiento de notoriedad, pudiéndose recurrir a los juzgados y tribunales.


Imagen: peto de ánimas de Cuspedriños (Cotobade).-Tras el saqueo de las cajas metálicas, vino el de las imágenes, muchas de ellas varias veces centenarias, quedando la capilla desnuda. Este es el caso del de Cuspedriños, datado en 1806; para llenar el vacío, un alma pía ha instalado un azulejo con la Virgen del Carmen en 2002. La imagen de la capilla (portada) es del Ciclista; la de la inscripción ha sido tomada de la web Arco da Vella.


 

Está en imprenta Docampo versus Colón, un ensayo histórico sobre el estricto marcaje realizado por el contino real Sebastián Docampo al lunático descubridor genovés.