Don Pantuflo Zapatillas
tiene dos hijos, Zipi y Zape, a los que instituye herederos por partes iguales
en su testamento. Un año después, Zipi tiene el capricho de una moto, ante lo que su cariñoso
padre le otorga escritura de apartación por la suma de 20.000 euros. Al cabo de
unos venturosos años, don Pantuflo muere sin cambiar el testamento. ¿Qué pasa? ¿Qué le toca a Zipi y que
le toca a Zape?